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sábado, 19 de junio de 2010

La represión que vendr(í)a





INTRO: http://punkfreejazzdub.blogspot.com/
Hasta ahora el texto más significativo es el que apareció el 16 en La Tercera: http://latercera.com/contenido/680_268511_9.shtml


El efectismo persecutor de Peña, el enano maldito que se ha destacado como perro de caza favorito del espectáculo local, y los aullidos de la prensa burguesa hacen temer lo que ya se ha vuelto habitual: una nueva embestida contra quienes aparecen como más consecuentes en su práctica anti-autoritaria. Sabemos como terminan estos casos hasta ahora: ante la falta de evidencias decentes, la Fiscalía prefiere aplicar largos meses de prisión preventiva y luego condenas cortas o remisiones condicionales en juicios abreviados que los compañeros se ven obligados a aceptar con tal de salir de las mazmorras y ante la incertidumbre de lo que pasaría después en un juicio oral. Y sabemos que la única arma con que se cuenta en esos momentos es la solidaridad activa mediante todo tipo de acciones. En la desesperación represiva del Estado, los actos que ellos llaman "ejemplarizadores" están a la orden del día y no puede extrañarnos ninguno de los excesos a que lleguen en su campaña por dar asegurar la tranquilidad del funcionamiento normal de la sociedad productora de alienación y mercancías.
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La prensa apunta, la policia dispara...a defender los espacios autonomos
enviado por Centro Social Autónomo y Biblioteca Libertaria Jonny Cariqueo
http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3287

La prensa comenzó su espectáculo, su objetivo es claro, preparar el terreno para el accionar represivo que posiblemente se avecina. Legitimar ante la opinión pública todos los recursos y las futuras detenciones que vendrían por el caso “bombas”.


Al no encontrar aún a los “culpables”, su frustración recaería en los Espacios abiertos, en donde se propagan las ideas contra la explotación y la autoridad, se inventarán pruebas y se hará lo posible por encarcelar a los/las compañeros/as que le dan vida (participando o viviendo) a estos.


De esta manera, queda demostrado que lo que se persigue son las ideas de insumisión y de revuelta, se tiene que mostrar a la sociedad que revelarse contra esta cotidianidad de alienación tiene un costo muy alto, cuestión que muchos/as compañeros/as han debido soportar en carne propia, siendo sometidos a extenuantes jornadas de encierro mientras duran las investigaciones que aún no han podido encuadrar en una legislación suficiente como para acusarlos, no por una acción particular, sino por encajar en el perfil de los/as eternos/as porfiados/as, esos/as que pese a todo este aparataje siguen dando cara a todo lo que les indigna de la sociedad en que vivimos.


El Centro Social Autónomo y Biblioteca Libertaria Jonny Cariqueo es nombrado como el lugar donde vivía Diego Ríos, pieza clave dentro de la investigación y supuestamente buscado en Argentina. Es importante para nosotros/as recalcar que efectivamente nuestro compañero compartió con nosotros/as en este espacio. Sin embargo, sus prácticas fueron mucho más que ser un supuesto proveedor de Pólvora Negra, pues él asumió una lucha que tiene múltiples frentes de acción, una lucha que se manifiesta por ejemplo, al abrir este espacio con el objetivo de propagar ideas-prácticas antiautoritarias al resto de la población, negando toda dependencia de alguna institución del poder, donde queda demostrado que se puede ser autónomo sin necesidad de recurrir a municipios ni instituciones.


Múltiples formas, todas igual de importantes a la hora de hacer tambalear la normalidad impuesta; a su vez este espacio no se reduce solamente a la cercanía con su persona, sino que se compone de varias individualidades que se proponen, negar toda autoridad e intentando generar otro tipo de relaciones que superen la mercancía y la competencia que nos imponen, poniendo por encima los valores anarquistas como el apoyo mutuo, la horizontalidad y la solidaridad.


Otra arista dentro del contexto mediático son los fallos que ha emitido la justicia en contra de nuestro espacio y probablemente lo hará en contra de otros espacios, en especial queremos hacer mención a la negación que la Corte de Apelaciones (sexta sala), hizo al recurso de protección que interpusimos en contra de canal 13, tras la vinculación que Insinuaron entre nuestra casa como “centro de operaciones” en el contexto del bullado “caso bombas” el pasado 3 de septiembre de 2009, en donde su argumento de derecho, es que nuestro posicionamiento de guerra contra el poder, “SIGNIFICABAN HECHOS CLARAMENTE ANTIJURIDICOS QUE DESLEGITIMA TODO ACCIONAR PROTECTOR QUE LA CONSTITUCIÓN POLITICA CONTEMPLA PARA MANTENER LA PAZ QUE HOY GOZA LA REPUBLICA”. también mencionaron que el compañero Mauricio Morales vivía en nuestro hogar , utilizado esto como un argumento mas para fallar en nuestra contra; Esta situación es muy preocupante, ya que indica cual podría ser la tendencia de tribunales a la hora de decidir ante cualquier detención o montajes de los asquerosos policías, en contra de cualquier gesto de rebeldía. La indiferencia social es su mejor arma ante estas múltiples contradicciones que este sistema de dominación tiene.


Sabemos que el contexto mediático y represivo es agudo, el hostigamiento policial con sus tecnologías es notorio, sabemos que si no llegan a recopilar datos que colaboren a inculpar a compañeros/as, se encargarán de construir pruebas falsas, algo que no nos sorprende, pero no por eso no nos deja de preocupar. La prensa construye la tan bullada opinión pública para legitimar los asaltos a nuestros hogares y los actos represivos que al farandulero fiscal Peña se le puedan imaginar.


Ante esto nuestro llamado es a solidarizar con los espacios, con los/as compañeros/as que hoy y que mañana podrían estar tras las rejas; a ser consecuentes con nuestra postura de guerra y de rebelión contra lo existente.


Acá se persigue la postura de transgresión y esta lucha necesita gestos solidarios entre quienes optamos por no agachar la cabeza. Los lazos, creemos, no deben estar guiados por estructuras o plataformas oportunistas, sino por el interés en doblegar los esfuerzos del enemigo. Nunca olvidemos que si tocan a uno/a nos tocan a todos/as.


La solidaridad es un arma de múltiples matices, somos libres de empuñarla como deseemos. No caeremos en su juego, seguiremos Firmes dando vida a los espacios en donde se construyen relaciones alejadas de toda jerarquía y autoridad.


¡Por la proliferación de los espacios donde se difundan ideas anti-autoritarias!
“CONTRA EL ESPECTÁCULO DE LA PRENSA, SEGUIREMOS PROPAGANDO NUESTRAS IDEAS DE LIBERTAD”




Ante la nueva campaña mediatica policial y el inminente golpe represivo
Centro Social Okupado y Biblioteca Sacco y Vanzetti
Sábado 19 de junio de 2010
http://okupasaccoyvanzetti.blogspot.com/2010/06/ante-la-nueva-campana-mediatica.html
La obra denominada “caso bombas”, entró esta semana en un nuevo acto. Uno de sus papeles principales, el de fiscal con dedicación exclusiva, ha sufrido un cambio de actores: salió Xavier Armendáriz, y llegó Alejandro Peña. Este cambio encuentra su origen en las presiones vociferadas por el ejecutivo, ante los nulos resultados obtenidos en una investigación que lleva ya 4 años.
El cambio de fiscales generó instantáneamente un revuelo mediático, inundando páginas de diarios con supuestas filtraciones policíacas, dando cuenta del número de sospechosos, casas donde encontrarlos, tendencias musicales que adoptan y un sinnúmero de reconocibles características. Tras la lectura de la prensa, podemos reconocer claramente las personas que serán detenidas en cuestión de horas, en función de lo meticulosas de las descripciones, en una clara aberración de inteligencia policial.
Las insinuaciones mediáticas que pretenden engullirnos motivan estas líneas, es necesario reflexionar sobre lo que se viene, la inminente razzia represiva, en manos ahora de un nuevo actor. Nuestro interés no es generar un clima de histeria y desbande, si no más bien llamar a la alerta, evitando así la sorpresa de los golpes.
El papel de la prensa es claro y grosero a la vez, están generando el escenario propicio para nuestra detención. Hace meses construyeron el perfil de la sujeto a neutralizar, hoy en cambio ya van entregando particularidades de personas y espacios concretos, normalizando con esto la jugada político-policial que se avecina.
Este escrito busca reflexionar sobre el cambio en el contexto represivo y desmenuzar sus vaguedades a fin de estar preparados para los próximos acontecimientos. Ante el cambio de fiscal resulta evidente lo que acontecerá: Detenciones, casas allanadas, juicios, declaraciones pomposas de las autoridades y compañerxs en prisión.
Alejandro Peña, amante de los chalecos antibalas, las cámaras y los cascos de guerra a la hora de participar en operativos, descrito por sus propios jefes como “Un fanático de patear puertas” preparará sin lugar a dudas un operativo dantesco, digno de alguna buena película de ficción, buena en efectos, pero pésima y aburrida en la construcción del guión. Ya todos saben el final, pues ellos mismo lo han filtrado hasta el hartazgo.
La prensa habla ahora de “Lideres anarquistas” a detener, buscando afanosamente la tan ansiada construcción del agravante de una Asociación Ilícita. Ante esto seremos categóricos una vez más: como Antiautoritarixs despreciamos la autoridad en todas sus formas, ya sea de verde, azul, rojo o negro.
Nuestras formas organizativas son autónomas y horizontales, negando en la práctica y la teoría el surgimiento de líderes o dirigentes. Nadie dirige ni guía nuestros pasos, nuestros aciertos o desaciertos. Es absolutamente inviable una asociación ilícita antiautoritaria, este delirio investigativo solo evidencia la desesperación y el deseo de sepultar con años de prisión a cualquiera que presente objeciones con el mundo que han edificado a medida de los poderosxs.
Pero en definitiva todo este barullo mediático, con tesis más o menos exaltadas, devela las reales motivaciones de este juicio y su larga investigación. Este no es un juicio penal o criminal, es groseramente un juicio político, a nuestras posiciones de vida, a nuestros valores.
Si hoy el poder nos golpea con el arsenal legal y represivo típico de la democracia, no se debe a nuestra participación material en algún hecho emprendido en medio de la noche, con la complicidad de las sombras. Si hoy nos atacan es porque reconocen en nosotros y en muchxs compañerxs más, posiciones de negación a los valores fundamentales del mundo capitalista: la autoridad y el Estado.
El crimen que pueden probar y del que nos responsabilizamos es el de despreciar a la autoridad y de esa acusación nos consideramos orgullosamente culpables y reincidentes hasta nuestro último suspiro. La nefasta maquinaria jurídica-mediática aspira y desea nuestra derrota, aspira a que nos convirtamos de pronto en arrepentidos y sumisos con la ideología del capital. Pese a ello seguiremos despreciando las lógicas del poder allí donde éstas se encuentren, develando la mecánica de la autoridad mediante el ejercicio de la difusión de las ideas antiautoritarias y la solidaridad como práctica cotidiana.
Nuestros esfuerzos han apuntado a levantar un espacio que lleva ya 8 años, con actividades calendarizadas y ampliamente difundidas. Nuestras posiciones frente a la vida las hemos difundido por diversos canales, no es un secreto ni para nuestrxs compañerxs, ni para nuestrxs vecinxs, ni mucho menos para quienes nos siguen hace años, quienes nos escuchan, fisgonean, fotografían o filman.
Si saben lo que pensamos, defendemos o rechazamos no es por la pericia de su investigación, ni por los fondos que mendigan al ejecutivo, lo saben porque nosotrxs lo hemos dicho en cientos de oportunidades, hemos sido clarxs en lo que aspiramos y anhelamos vivir: la libertad plena.
Para saber lo que decimos y pensamos solo basta con leer nuestros escritos o venir a nuestras actividades como tantas veces lo han hecho agentes de civil, esa es la debilidad y la fortaleza de un espacio abierto.
Hace 7 meses nuestra casa fue allanada, desde hace 7 meses tenemos la obligación de firmar en la fiscalía por resistirnos a la humillación por parte de un grupo de asalto, hace mucho más de dos años que los controles de identidad se nos hicieron habituales, llegando incluso a 10 en una misma semana….entonces, ¿Cuáles son los argumentos para acusarnos?, ¿dónde encuentra asidero la afirmación periodística sobre nuestro supuesto actuar clandestino u oculto?, ¿es creíble ahora, a esta altura y tras tanto control, seguimiento, interceptación y allanamiento, que ya se disponen las pruebas que nos ligarían a algún atentado?.
Hacemos un llamado al análisis coherente, que borre de un plumazo toda imbecilidad. No se nos apunta en función de pruebas más o menos creíbles, se nos apunta, persigue, hostiga, allana en función de lo que pensamos, de los compañeros que defendemos, de las causas con las que solidarizamos y del silencio que no aceptamos tener ante la partida de nuestro hermano Mauricio Morales.
Aquí está develado y claro el origen de nuestra investigación por conducta terrorista. Asistimos a una película con un manoseado guión, en donde la policía de la mano del nuevo fiscal, muestran con claridad sus próximos pasos ante la indiferencia mundialera, las detenciones muy probablemente serán grabadas para algún programa de docu-Reallity policial. El absurdo y el sensacionalismo sellaran así la jugada represiva.
Ante la imposibilidad de inviabilidad de encontrar autores materiales, rellenan listas con sujetos independientes de su participación real en alguna acción. La inoperancia y la necesidad de detenciones van dictando los pasos represivos del actual contexto, somos por ello el blanco perfecto, lo tenemos claro, la construcción de los personajes ya tiene nombre y apellido. Las caras visibles recibirán la ola de represión que busca detener el avance de las posiciones de ofensiva.
Por muy dantesca que sea la jugada represiva, por muy extenso y profundo que sea el golpe, no podemos permitir que se detenga el avance de la guerra social. La fuerza de nuestras convicciones debe alimentar la coherencia entre nuestras proyecciones y el espinudo escenario por el que debemos atravesar, así aprendimos de generaciones que nos antecedieron, así debemos enfrentar la adversidad.
Si dejamos de propagar aquello que hace latir nuestro corazón y alimenta nuestra vida, como es la negación de toda autoridad…todo paso dado en el camino que hemos emprendido, carecerá de valor, sentido y coherencia. Nos traicionaríamos a nosotrxs mismxs, a nuestrxs muertxs y a todxs quienes mantienen viva la revuelta.
Mientras preparan el terreno y afilan los cuchillos para la cacería, generemos los lazos solidarios que invaliden la estrategia represiva.
Centro Social Okupado y Biblioteca Sacco y Vanzetti. Junio 2010. $antiago $hile












martes, 15 de junio de 2010

Allamand, tu pasado terrorista derechista te condena



publicado en hommodolars y sitios varios en 3 secciones:



I
A diferencia de la izquierda, donde siempre ha sido necesario enfrentarse en la calle no sólo a los pacos verdes sino a los de rojo y otras variedades de legalistas y pacifistas, la derecha nunca le ha hecho asco a dejar la cagada con cuática en las calles cuando se sienten amenazados en sus intereses de clase. Piedras, fuego, sacadas de cresta, grupos de choque, etc., de todo han usado en esos tiempos excepcionales en que no les basta con el aparato represivo normal de la policía y pasan a ejercer directamente la acción violenta en las grandes alamedas, tal como demuestra este conmovedor relato de Andrés Allamand en sus años mozos de lucha anti-upelienta:


"Partimos corriendo hacia donde estaban armando una barricada. Nos integramos rápidamente al grupo. En un par de minutos las llamas tenían más de dos metros e iluminaban toda la calle. las viejas hacían sonar sus cacerolas sin parar.

Las barricadas,tan usuales en esos días, se habían transformado en verdaderos puntos de reunión. Para mucha gente era común encontrarse 'a la noche en las barricadas'.

Se me vino a la memoria una frase de los estudiantes franceses usada en los disturbios de mayo del 68, que había leído no sé donde.

'La barricada cierra la calle, pero abre el camino', decía. No pude dejar de pensar en cuantos de los que detenían el tráfico, botaban un par de panderetas, prendían uns maderos y quemaban unas cajas de basura, entendían su acción como algo más trascendente e importante que el hecho mismo.

(...)

En eso, un inocente chofer de micro dobló por Los Leones hacia Providencia. Grave error.
-¡Krumiro, krumiro! -insultaron todos al tiempo que corrían hacia la micro.
Salieron las primeras piedras, que impactaron en las ventanas de los lados. los àsajeros, adentro, gritaban enloquecidos.
-¡Al chofer, al chofer! -era la orden.
Los parabrisas de adelante se desplomaron y fueron a estrellarse contra el pavimento. El chofer, tan rápidamente como se repuso del impacto, puso marcha atrás y se devolvió a toda velocidad.

(...)

Nuevamente se hicieron presente los pacos.
Esta vez con más bronca. las bombas nos sobrepasaron y cayeron adelante.

(...)

Yo estaba bastante ahogado y me costaba respirar. Con la carrera jadeaba como un perro. los ojos me ardían como si me hubieran echado ají.
Un auto gris, harto grande, frenó un poco adelante de nosotros. Se abrió la puerta. Se bajó una rucia. Al principio no la reconocí. Después casi me caigo de espaldas.
-Toma mi pañuelo -me ofreció- ahora lo necesitái tú.
Sin más dio media vuelta, se volvió a subir al auto y partió.
-¿Quién es? -preguntó Gerardo-
-Una amiga mía. La conocí el otro día en la marcha.
-Es bien rica la tonta.
No dije nada. No podía".


Y pensar que ahora es un político respetado y serio que escribe libros a medias con la "momia conchesumadre" y para nada "rica" de la Marcela Cubillos. En fin. otro día seguimos extractando las anécdotas más vandálicas de su libro "No virar izquierda", Ediciones Soberanía, 1974.

II
Seguimos con las aventuras vandálicas de Allamand. En esta ocasión, el relato de como sus amiguitos hicieron mierda e incendiaron un trolebus en Providencia (y si nos fijamos en el Código Penal vigente, tenemos acá -además de los desórdenes- delitos de lesiones, amenazas, incendio y robo por sorpresa: ¡quien iba a imaginar que el facho éste se iba a convertir años después en un feroz paladín anti-delincuencia!):

"Al llegar a los edificios de Carlos Antúnez había otra barricada armándose. Gerardo saludó a los que la estaban levantando. El Tata apodaban al que mandaba. La barricada era bien mala y estaba medio apagada.

-¡Chis...! Harto penca la barricada que tenís -le sacó pica Gerardo-. Te estái poniendo viejo y aburguesado.
-Que querís, si no hay na que quemar -se defendió el Tata.
-Ya, sácate las balas con ésa, no más. Lo que pasa es que soi pura jeta y no pasa na contigo.

El Tata se rió. No le quedaba otra, por lo demás. Bruscamente aparecieron unos lolos corriendo. Eran tres. Por la pinta se notaba que debían haber estado toda la tarde en las barricadas y en las mochas con la policía. El mayor tendría a lo más unos diciséis (sic) años.

-Tata -le dijeron anhelantes-, viene un trole en la otra cuadra, ¿lo podemos hacer recagar? Déjanos echarnos uno que sea -pidieron.

Al Tata se le iluminó la cara.
-¿Qué esperan, entonces? -Vamos mierda! ¡Carrera maaar!

Los lolos se taparon la cara con unos pañuelos que en un pasado remoto debían haber sido blancos. Más para que no les vieran las caras de mocosos que por susto a que los fueran a reconocer. Partieron embalados. En la carrera se les unieron unos cuantos más.
El Tata se fue detrás, siguiéndolos como en león que supervigila con mirada atenta las primeras correrías de sus cachorros. Sin apurarse, caminando lentamente, por el medio de la calle.
Los lolos parecían monos escapados de algún zoológico. Lo primero que hicieron fue colgársele de los cables al trole en marcha. Desconectado, el trole se detuvo.
Luego no dimos crédito a lo que nuestros ojos presenciaron. La gente del trole, que iba a medio llenar, se movió inquieta en los asientos, tratando de percatarse de lo que pasaba.
Los lolos, sin dar tiempo al chofer ni de que se parara de su asiento, se subieron al vehículo, palo en mano.

-¡Ya, huevón, te fuiste, partiste! -le gritaron, amenazándolo con los garrotes en alto.
El chofer puso cara de espanto. Los pasajeros, paralizados, no atinaban a nada que no fuera no moverse. Realmente, la audacia de los lolos era abismante. Demostraban una decisión y una fiereza asombrosas.

-¿Que no entendís castellano? ¡Andate, te dicen! -le gritaron mientras lo zamarreaban.

El chofer puso cara de resignación.

-Ya me voy, ya me voy -dijo temerosamente-. Además, yo dije que esto iba a pasar, yo dije que iba a pasar, yo dije...
-¡Apúrate, mierda! Chao, pescao, chao, pescao -y nuevo empujón.

El chofer agarró su maletín, metió adentro la plata y los boletos y se mandó cambiar. No paraba de repetir que él lo había advertido.
Una vez que el chofer su hubo bajado, los lolos se dirigieron a la gente, que seguía inmóvil.

-¡Abajo, abajo, vamos bajando! Si no, quemamos el trole con ustedes adentro -advirtieron.

Un viejo de anteojos trató de resistirse. Se paró y avanzó hacia los lolos con claras intenciones de agredirlos. Sin inmutarse, el más chico lo hizo comerse un tremendo palo en la cabeza, que de pasada le quebró los anteojos. Antes que se repusiera, de dos patadas lo dejaron sentado en la calle. El viejo, cuando abrió los ojos, se encontró medio mareado y rodeado de miradas amenazadoras.
Los de afuera, al ver que había problemas, procedieron a quebrar los pocos vidrios que quedaban intactos. Fue suficiente. los pasajeros empezaron a bajar, empujándose, atropellándose unos con otros. El viejo de los anteojos imploraba, lloroso, que lo dejaran subir a buscar su portafolio.
La primera parte de la misión estaba cumplida.
Acto seguido, uno de los lolos se sentó al volante y los otros empujaron entre gritos y felicitaciones. Las ventanas de los departamentos se veían negras con las cabezas de sus ocupantes que se asomaban para mirar la escena. Lo mismo pasaba con la gente que andaba por la calle. Se paraban y quedaban sorprendidos, mirando el inesperado y singular espectáculo.
Lo cruzaron en medio de la calle y trataron de quemarlo. No prendía. ¡Los troles no usan bencina, que es la que se inflama!
(...)

El Tata desesperadamente buscaba como solucionar el 'impasse'. Se fijó entonces en una vieja parada en la vereda del frente, que observaba detenidamente el proyecto de incendio. Tenía a su lado un bidón azul.
El Tata corrió hacia ella.
-¿Donde pudo comprar parafina, señora? -le preguntó con cara de sumo interés. Cualquiera hubiera dicho que llevaba toda la tarde tratando de comprar unos pocos litros.
-En la bomba de bencina de la otra cuadra, jovencito -contestó, sin quitarle la vista de encima al trole-. les llegó en la mañana. Si se apura, le toca.
Era lo que el Tata quería que le respondieran.
-Muchas gracias, señora.
La vieja lo miró por primera vez. Ya se había ido. Tampoco estaba ya el bidón.
-¡Al ladrón! ¡Al ladrón! -gritaba-. ¡Me robaron la parafina!
El Tata, sin detenerse, le sacó la tapa al bidón. Llegó hasta el trole y le vació el contenido equitativamente entre las distintas ruedas. Un segundo más tarde, el trole ardía por los cuatro costados.
-Nuevamente, muchas gracias, señora. La Patria se lo agradecerá -le dijo mientras le devolvía el bidón sin una gota del en esos días, apatecido combustible.
-¡Desconsiderado! ¡Abusador! ¡Desgraciado!

El espectáculo impresionava. El aire se llenó de olor a caucho quemado. El trole ardía y los lolos corrían a su alrededor. Parecían indios bailando la danza de la guerra frente a la hoguera de su campamento.
El Tata se acercó a donde estábamos nosotros. No cabía en sí de gozo.

-Echate una tallita por la barricada -le dijo a Gerardo muerto de risa y con cara de cabro chico después de haberle hecho una maldad.
Gerardó no contestó. Apenas esbozó una sonrisa.
Los tiras se dejaron caer cual buitres al avisar carroña.
-Nos estaríamos virando -dije.
Así fue. Nos despedimos y nos fuimos rápidamente cada uno para su casa.
En la calle, el trole, ya mezcla de fierros retorcidos, seguía ardiendo".

III
Nuestro héroe, el derechista sesentayochista, la siguió pasando bastante bien en la experiencia de la lucha violenta, se enamoró e inspirado en este bello sentimiento redactaba poesía de pésima factura una vez que se sacaron a los upelientos de enfrente.

"Robarme el revólver fue una gran complicación. La oportunidad de tener unos minutos el llavero del papá no se había producido". Pero se produjo y Andresito supo aprovecharla. Gracias a eso pudo dedicarse la mañana del 11 de septiembre a "palomear rotos" disparándole -literalmente-
desde las alturas a los trabajadores que habían logrado llegar a Chilefilms.

Una vez derrocada la UP, el pije pudo dedicarse a sus problemas sentimentales. Su enamorada había sido golpeada por upelientos que realizaron una contundente retoma del Liceo, y fue a dar con sus bien merecidos moretones y rasmillones a una Clínica privada. Andrés, que era fiero y valiente en las calles y patotas nacionalistas, sentía ahora miedo, del amor...

"Me topé con la clínica. Mi nerviosismo aumentó ostensiblemente.¿Qué me pueden hacer? ¿No he estado veinte veces en la calle, enfrentando cara a cara el peligro? ¿Que no he pintado y me encontrado con la Parra? ¿Que no he andado armado este último tiempo?¿De qué mierda tengo miedo entonces? ¿Le compro flores o no? Mejor no. Puede ser inoportuno".

Y acá se pone a disparar unos versos que harían enrojecer de vergüenza al mismísimo Arjona, rematando con unas apreciaciones del contexto histórico que en indolencia dejan chico al viejo tonto y ex-embajador Otero:

"Ella era muy importante. Más allá de la toma y la violenta retoma y de que el Gobierno hubiera cambiado, estaba ella. Presente, latente. Plena. Total. Infinita.
Mientras caminaba, recordaba.

El día que la vi.
El día que le tomé la mano.
El día en que la encontré.
El día en que me consoló.
El día que me gustó.
El día que me molestó.
El día que me encantó.
El día que la quise.
El día en que la besé.
El día en que fue mía.
Los días que la amé.

Crucé el río donde las radios argentinas decían que flotaban cadáveres. Casi con morbosa curiosidad los busqué y no encontré ninguno".

lunes, 7 de septiembre de 2009

Academia de Humanismo Cristiano.

¿Acaso el conocimiento es subversivo?, ¿Es una Universidad lo mismo que una bomba en la mano de un anarquista? No claro que no, entonces ¿Qué se busca en una universidad? encontrar a un profesor hablando de revolución. Sabemos que eso no pasa, la paranoia es más fuerte, las ganas de estigmatizar sin saber. Creo que podremos decir adiós a las universidades que tengan sujetos rebeldes. No comparto la violencia, ya que generá violencia por parte del poder, y los revolucionarios no tenemos aún la capacidad de hacer frente a ello. Para más remate estamos desunidos, y criticandonos por la espalda... yo estoy tomando un maté fuerte, recordando el año en que me fuí a Santiago a estudiar y me volví a Punta Arenas.

Tengo gratos recuerdos, de un vino en la mano y el manifiesto comunista en la otra con unos amigos solidarios. Tomando cerveza, llenado la cabeza de consignas de cambio social... ¿Qué tiene éso de malo? nada. No por culpa de unos desadaptados, debemos agachar la cabeza... Marcel Claude lo dijo bien en el Mercurio de ayer... que los unicos conflictivos son algunos anarquistas, solamente algunos. Ya que otros, están en sus casas okupas haciendo clases de tango antes de que llegue la PDI y los allane los perros de la prensa del sistema.