lunes, 26 de julio de 2010

CONCIENCIA DE CLASE Y REVOLUCIÓN.

 
“El oportunismo identifica la conciencia psicológica de hecho del proletario con la conciencia de clase del proletariado”.
Georg LUKACS, 1923.

            El proletariado como clase alienada.

            No es una novedad de nuestros tiempos el que el proletariado se halle sumido en la alienación, no se trata de una novedad de la sociedad de consumo: desde siempre el proletariado se ha encontrado sin “concepto de clase”, sin conciencia de su misión histórica en definitiva. No hay motivos para desgarrarse las vestiduras: la alienación de la clase obrera no es a nivel de pensamiento sino a nivel social y económico. ¿Cómo podría una clase económicamente hundida, socialmente desamparada, sumida en la ignorancia a nivel de pensamiento, tener otra conciencia psicológica de hecho que esta del conformismo, del consumismo, del fútbol y de la tele, etc.?. No debemos escandalizarnos ante el hecho, tan a menudo comprobable, de que tantos y tantos obreros hacen horas extras y más horas extras (aunque el sueldo que tengan fuese suficiente), porque quieren tener gastos superfluos, incluso porque quieren presumir de propietarios, porque se hallan tan embrutecidos por el trabajo asalariado que ya ni su tiempo libre regatean: no es porque se les creen falsas necesidades, sino porque el régimen capitalista de trabajo embrutece.
            El auténtico inconformismo con dicha situación no debe limitarse a ser una crítica superficial a la conciencia psicológica de hecho del proletariado, porque no sería una actitud realista, porque se ignorarían tanto las causas de la alienación del hombre a la mercancía como la fuerza de los lazos de relaciones de producción y de relaciones sociales con que tal alienación se consolida. Debe criticarse todo este conjunto, todo el sistema capitalista, la alienación-cosificación que ha hecho de cada proletario una “cosa”, un simple engranaje de su compleja maquinaria, una pieza de una cadena automatizada… Pero ya ¿para qué?, ¿con qué esperanza si nos limitamos a constatar ante un sistema que mantiene a la clase obrera en la ignorancia permanente de su misión histórica, si acabamos de ver la paradoja que supone la asignación de dicha misión histórica a una clase inconsciente y alienada desde siempre?
            Este escepticismo es el que suele invadir a los individuos con antecedentes políticos que analizan a conciencia la situación real de la clase obrera en la sociedad de consumo: esta no es la clase obrera de que se les había hablado…  Todos estos ex-marxistas olvidan formularse una pregunta: ¿en qué pensaba Marx cuando asignó a la clase más alienada e inconsciente la misión histórica más ambiciosa de la Historia?, la de “sobrepasar la Historia en el sentido de hacer la Historia al rehacer la humanidad” (Lukacs). Se le ha reprochado a Lukacs el ignorar este problema: distingue entre la conciencia psicológica de hecho del proletariado y la conciencia de clase del proletariado pero apenas se preocupa por indicarnos como esta abstracción nebulosa se encarna y transubstancia de hecho convirtiéndose milagrosamente en “una fuerza real de la sociedad y de la historia” (idem). Se dice que Lukacs idealiza esta conciencia de clase –“realidad histórica total que encarna la verdad y el sentido de la vida humana”- sólo porque no nos indica cuándo, dónde y cómo “la conciencia de clase llega a la situación en que puede ser directamente captada” (idem). Vamos a tratar de dar respuesta a esto, y para ello vamos a pasar de Lukacs a Marx mismo que es quien en último término sería el motivo de las posibles contradicciones con que se topa el planteamiento materialista-histórico de Lukacs.
Conciencia real y conciencia posible.

            La dialéctica fundamental de Marx en torno a la conciencia de clase en general, así como de la toma de conciencia, estriba en que no se habla tanto de conciencia real como de conciencia posible. No decimos que la clase obrera –todos y cada uno[EODC1]  de los individuos que la componen- posean una conciencia de clase psicológica de hecho sino que, debido a los determinismos a los que se halla sometida va a verse volcada a la exigencia inminente de adquirirla: unos la adquirirán individualmente por propias capacidades, otros la irán adquiriendo paulatinamente a fuerza de acumular experiencias de lucha, otros finalmente –aunque no se logre acumular las experiencias de lucha a nivel de toda la clase obrera tanto debido a su integración como debido a la mal llamada “traición” de las organizaciones tradicionales de lucha- la adquirirán en forma brusca; en este sentido, la revolución de Mayo en Francia y buen número de “huelgas salvajes” por una parte, así como por otra parte las revoluciones anti-estalinistas de Berlín en 1953, Poznam 1956 o Hungría 1956 representan un rompimiento brusco, en un momento propicio con largos años de reformismo y de burocratismo respectivamente.
            Pero el planteamiento de la conciencia en tanto que conciencia posible plantea más problemas de los que resuelve: ¿cuándo, dónde y cómo se dan estas milagrosas tomas de conciencia? Los planteamientos políticos a partir de la conciencia real son reformistas e integradores, pero una política planteada a partir de la conciencia posible es pura y simplemente utópica, aventurada. Resuelve el dilema, ciertamente, y deja a salvo todas las formulaciones de Marx sobre el tema de conciencia pero ¿no había otra posibilidad de hacerlo sin condenarnos al utopismo? Ampliemos el concepto: la Utopía significa lo imposible hoy (o lo que ayer consideraron imposible hoy) pero posible mañana o pasado mañana (y acaso incluso posible hoy). Este utopismo no es tal utopismo en la medida en que confiamos en la marcha ascendente de la Historia, tal como la “profetizó” el materialismo histórico. ¿No tiene esto algo de “acto de fe”, y no es esto peligroso en la medida en que la fe dicen que es ciega? Hemos empezado por poner en duda esta fe ciega que ha llevado al pensamiento revolucionario a tantos malentendidos, a tantos callejones sin salida: ¿por qué pues acabar refugiándonos en ella? ¿Es que tal género de “actos de fe” resultan siempre inevitables?
            Después de tanto planteamiento modernista (todo ha cambiado, nada tiene ya sentido, las nuevas formulaciones de los viejos pensamientos sólo sirven para agravar las contradicciones internas de tales viejos pensamientos, etc.), bueno será una compensación de carácter arcaísta. Cuando Marx habla del sentido de la Historia y de su superación por la conciencia de clase se limita a enunciar un postulado, un supuesto científico no exento de optimismo pero formulado con el máximo rigor científico, es todo lo contrario de una “fe ciega”. Es más, cuando Marx señala al proletariado y le asigna una misión histórica total no lo hace en plan de profecía arbitraria, sino que tiene sus motivos: el proletariado puede asumir una misión revolucionaria total en la medida en que sus intereses como clase coincidan con los intereses de toda la sociedad. Marx admiraba la extraordinaria aportación de los socialistas utópicos pero trataba de no limitarse a ser un utópico, de dar base científica a sus formulaciones. Incluso podríamos llegar a decir que lo único que pasa es que Marx fue un “modernista” en su tiempo, una persona dedicada a definir con palabras y teorías las nuevas realidades, la aparición del proletariado en la esfera histórica: con la diferencia que sus planteamientos sobre el proletariado han tenido y tendrán aún, debido a su profundidad, mucha más vigencia que la que tendrán dentro de medio siglo las teorías sobre el “hombre consumista” o la “sociedad opulenta” de los modernistas superficiales de nuestros días; Marx formula una tesis sobre el proletariado con perspectiva histórica.
            El proletariado como “negatividad creadora”.

            Marx no asignó la realización práctica de la superación de la Historia a los individuos más preparados de su tiempo, ni a los más conscientes (burguesía progresista, pequeña burguesía intelectual, etc.), sino a un estamento social que encarnaba en aquellos tiempos como también hoy el grado máximo de negatividad a nivel tanto de pensamiento, como de relaciones sociales y de producción. Cuando dice que “el proletariado no tiene más que sus cadenas que perder y un mundo nuevo que ganar” no está haciendo una frase brillante sino poniendo de relieve la negatividad radical a que el sistema capitalista condenaba al proletariado inevitablemente.
            Marx veía que no podía existir burguesía sin proletariado, es decir que no podía existir capital sin plusvalía, que no podía existir valor sin trabajo añadido, o las técnicas se perfeccionan, ya que la innovación tecnológica constante es un factor esencial del capitalismo si quiere combatir la tasa decreciente de ganancia, si quiere sobrevivir a la amenaza de las crisis cíclicas; pero el Capitalismo, aún cuando técnicamente pudiera prescindir del proletariado, no puede hacerlo desde el punto de vista de la racionalidad del sistema. El capital aumenta, se concentra, acumula trabajo humano expropiado; aunque no lo quiera y aunque no lo sepa, el proletariado es objetivamente enemigo  de la burguesía, la misma dinámica del sistema capitalista ha de ponerlos frente a frente, eliminan todas las capas precapitalistas (que pasan a engrosar las filas de la burguesía y del proletariado); y este enfrentamiento es una evidencia cada vez más.
            El desarrollo del Capitalismo en nada ha desmentido este proceso. La burguesía niega la existencia de una lucha de clases, compra las organizaciones obreras (sea concediendo reivindicaciones, sea adquiriendo el control de sus burocracias), pretende que en la era industrial y en la sociedad de consumo hay unos criterios de delimitación que no coinciden con los criterios de clase, etc. Pero, aunque tenga la iniciativa, no puede suprimir la contradicción fundamental de su sistema explotador entre el carácter cada vez más social del trabajo y la apropiación cada vez más privada. Frente a ello, el proletariado plantea la total negatividad a que le condena el sistema; esta negativa se le hace patente en el proceso mismo de la producción, la lleva en los huesos, en la sangre: “no tiene más que sus cadenas que perder”…
            Corrijamos esta perspectiva arcaísta con un enfoque modernista sobre la negatividad: ¿Quién encarna en esta nueva sociedad esta negatividad creadora que Marx intuyó en la condición socio-económica misma del proletariado? Si en vez de analizar el Mayo francés desde el punto de vista de extracción social, lo analizamos desde el punto de vista de la negatividad, comprenderemos porqué fue un acontecimiento revolucionario: los estudiantes del Barrio latino no tenían “conciencia de clase” obrera, ni tampoco los “blousons noir” que se adhirieron[EODC2]  a ellos; pero en aquel país y en aquel momento representaban el grado máximo de negatividad –de contestación- y por ello constituyeron el punto revolucionario culminante. Los sindicatos, que creían conocer la conciencia psicológica de hecho de los proletarios, se encontraron sorprendidos, ante la conciencia de clase, ante la negatividad del proletariado que quiere abolir su propia condición.
            El comentario adecuado vendría a ser: en el mundo moderno, a medida que la racionalidad del Neocapitalismo, de la sociedad de consumo, de la política tecno-burocrática del Estado lo invade todo, relativiza completamente el valor de la democracia política y se constituyen en poder fuerte (capaz de una gran “tolerancia represiva”) que crea el vacío a su alrededor; fruto de este vacío es la negatividad en todos los sectores; cuando tal negatividad es capaz de abandonar su carácter pasivo para convertirse en negatividad creadora estamos ante el estallido brusco de la conciencia de clase del proletariado, a partir de sectores parcelados y a veces marginales pero con una voluntad revolucionaria total.
            En esta situación, la “revolución” toma nuevas fisonomías, a menudo imprevisibles, relacionadas con la vida cotidiana, con el tecno-burocratismo del Estado, es decir más en relación con la falsa racionalidad del sistema neocapitalista que con cada burgués concreto tomado por separado. En esta nueva situación, que exige un esfuerzo constante de imaginación creadora a partir de la contestación total (o sea, de la negatividad total), se hace más patente que nunca la afirmación de Lukacs: “Sólo se puede salir de la crisis del capitalismo por la conciencia de clase del proletariado.”  



 [EODC1]Pareciera decir esto.

 [EODC2]En el original dice “aladieron” ¿?

miércoles, 21 de julio de 2010

SOBRE LA MILITANCIA REVOLUCIONARIA (MIL-GAC)

El militante revolucionario es el individuo capaz por si mismo de llevar a término la acción en su sector de lucha particular. Es autosuficiente a nivel de conciencia de clase como para llevar adelante por si mismo un proceso de concienciación en el sector en que se mueve. Es autosuficiente a nivel de contactos y posibilidades de coordinación e intercambio de experiencias y esfuerzos concretos con toda clase de camaradas. Tiene la autodisciplina personal y el sentido común suficiente como para darse y cumplir unas normas de seguridad que van a ser puestas en práctica aunque nunca llegarán a ser escritas (a diferencia de las de los partidos y grupos). Tiene el sentido de totalidad que las experiencias propias y ajenas así como su capacidad de imaginación creadora no hacen sino aumentar y concretar. Se siente entre las masas como el pez en el agua sabiendo adaptarse a sus altibajos y a su autonomía sin por ello caer en el espontaneismo. Es el francotirador de la revolución. Solo se es militante revolucionario en la medida de lo que se trabaja y lucha, y esta es la única norma de representatividad.
            Enfoque teórico.- Estamos convencidos de que un auténtico militante revolucionario no tiene otras relaciones auténticas en cuanto tal que las que como individuo luchador y autosuficiente establece con la lucha de masas y su horizonte revolucionario. Esta relación entre la autodisciplina personal del militante revolucionario y la autonomía insustituible de las masas y de su lucha es una relación dialéctica que saca partido de la espontaneidad sin caer por ello en el espontaneismo, que niega tal espontaneismo desde el momento en que no se afirma como acción consciente y decidida del militante revolucionario para hacer pasar la espontaneidad de las masas del estadio espontáneo (que jamás superará el tradeunionismo y el enfoque pequeño-burgués de la política) al estadio de conciencia, organización y lucha, tres aspectos inseparables de un solo proceso. Tal negación del espontaneismo y tal afirmación de la organización no deben ser entendidos, sin embargo, como la promoción de un nuevo grupúsculo sino sólo como la afirmación de la necesidad evidente de la coordinación sólida y del trabajo serio y responsable de los militantes revolucionarios, coordinación que debe respetar al máximo tanto la autonomía de los individuos revolucionarios como la indispensable autonomía de la lucha de las masas.
           
            Estrategia política.- En la medida en que la militancia en el seno del PC resulta con el paso del tiempo cada vez más y más absurda, y en la medida en que los otros partidos o grupos, de viejo o nuevo cuño, han demostrado y siguen haciéndolo hoy su más absoluta ineficacia para sustituir en su rol dirigente al PC constituyendo desde el momento en que se cierran constituyéndose en grupúsculos, escisiones de grupúsculos y mini grupúsculos, es preciso replantear nuevamente cuál es el rol de los militantes revolucionarios objetiva y subjetivamente situados a la izquierda del PC. En vez de desvelar en el militante revolucionario el desarrollo de sus auténticas energías y posibilidades bajo su entera responsabilidad,  la afiliación a un grupo o partido mutila la responsabilidad del individuo y hasta cierto punto le lleva a una posición pasiva y a una progresiva pérdida de imaginación. En todo caso, es evidente que el espíritu de grupo mistifica, desvirtúa y en ocasiones puede llegar a impedir tanto el pleno rendimiento del militante revolucionario, como su contacto real con el resto de militantes revolucionarios, [incomprensible en el original] impidiendo a su vez la relación directa y auténtica con las masas, la única indispensable en todo proceso revolucionario. El chovinismo de grupo, por atenuado que sea, levanta una barrera entre los militantes revolucionarios y las masas y es por ello que el proceso de escisiones iniciado últimamente y el fenómeno grupuscular va a acentuarse cuantitativamente con una progresiva pérdida de fuerza: los militantes revolucionarios no se hayan a gusto aislados en sus grupúsculos y con una acción que ellos saben insuficiente viendo que con el paso del tiempo se aumentan las distancias entre sus aspiraciones y las realidades, entre un verbalismo revolucionario extremadamente rico y una práctica revolucionaria extraordinariamente pobre. La razón de la esterilidad en su acción de los militantes revolucionarios estriba en la barrera que sus grupúsculos respectivos establecen por su mera existencia entre ellos y la lucha autónoma de las masas, es decir este aislamiento involuntario pero real que puede provocar incluso, debido a esta conciencia trágica que abunda en los grupúsculos, una política práctica irracionalista en nombre del marxismo (voluntarismos, activismos y toda clase de simplificaciones anti-dialécticas). La salida al fenómeno grupuscular que aumenta cuantitativamente día a día, y al marasmo y caos que comporta especialmente en los nuevos grupúsculos, ha de constituir un salto cualitativo que vaya más allá del fenómeno grupuscular; es ahora pues cuando debe plantearse a todo militante revolucionario, agrupado o no, asumir su papel político auténtico de francotirador de la revolución. En la medida en que los militantes revolucionarios se decidan a ser ellos mismos, en que puedan unirse a las masas sin mediaciones ni equívocos sectario-oportunistas, en que puedan llevar una acción unida, se decidan en definitiva a desencadenar la crítica de la ideología en general y del espíritu de grupo en particular, podrá abrirse una nueva fase del proceso revolucionario en curso, proceso que es efectivamente único y el mismo para todos los militantes revolucionarios de la procedencia que sean así como para ellos y las masas. No se trata de constituir una “vanguardia” en el sentido de decir que quienes adopten esta actitud van a estar al frente de las masas el día que tal estallido revolucionario, fruto de un largo y sigsagueante proceso, se desencadene: se trata únicamente de cubrir el momento histórico presente del proceso revolucionario en curso, acelerando sus ritmos. Quienes hoy no estén a la altura de las necesidades actuales, no van a estar ciertamente mañana al frente de ningún proceso revolucionario (el PC puede estar al frente de masas el día en que lo legalicen, no al frente de ningún proceso revolucionario), pero quienes sepan superar el espíritu grupuscular que está castrando el momento político actual, no van a tener otro destino que el que es propio de un francotirador de la revolución, no van a tener prerrogativa alguna de “vanguardia” establecida vitaliciamente.
           
            Táctica concreta.- Hoy que ya se dan todas las condiciones objetivas que precisa la auténtica militancia revolucionaria pero estando en proceso aún embrionario sus condiciones subjetivas, es prematuro definir de una vez para siempre una táctica completa y sin embargo hay una serie de elementos suficientes a tener en cuenta. Así pues, ante la necesidad de concretar una táctica, vamos a dar los elementos que consideramos válidos ya y a pedir a los lectores que completen y enriquezcan este esbozo táctico, pues sólo puede hacerse seriamente ello a partir de las experiencias concretas que distintos militantes revolucionarios en distintos sectores de lucha han verificado con su práctica revolucionaria entre masas.
            El objetivo inmediato que tienen planteado los militantes revolucionarios es el avance en número, en calidad y en eficacia de dichos cuadros revolucionarios, dialécticamente vinculado al avance del nivel de conciencia existente en el seno de la clase. No pueden defender una consigna-etiqueta en el seno del movimiento de masas (“Comisiones Obreras” por ejemplo) sino que han de defender a todo el movimiento obrero en genera y su organización de empresa, tanto si los equipos de fábrica se llaman Comisión, Comité, Equipo…o el nombre que tenga. Cada sector de lucha tendrá una táctica particular de acción y la última palabra sobre la misma estará en manos de los militantes directamente comprometidos en aquella lucha, y de las masas. Tales tácticas concretas han de estar en permanente revisión y autocrítica, plantearse desde el punto de vista de la totalidad, pero teniendo en cuenta que las condiciones objetivas y subjetivas que cada momento y lugar ofrecen siguen un desarrollo desigual. Se combinará la táctica legal y la ilegal: esta última abarcará desde el nivel de agitación-sensibilización-propaganda y el nivel de seminarios hasta el propiamente político, etc.

martes, 20 de julio de 2010

Ricardo Fuego - La democracia directa

Forma y contenido

La democracia directa se define como la organización asamblearia de los individuos, cuya coordinación se da a través de delegados con mandato revocable. Al contrario que la democracia representativa, donde se elijen representantes por mayoría y después estos cobran autonomía sobre sus electores (que deben esperar hasta la próxima elección de representantes para revocarlo), aquí el mecanismo es otro. El delegado actúa como mero portavoz de quienes lo eligieron, la autoridad máxima siempre reside en la base, y nada se aprueba sin su mandato.

Hasta aquí la definición formal de la democracia directa. Podemos encontrar la forma de la democracia directa a través de la historia en los soviets rusos, los consejos obreros y las organizaciones de fábrica. Actualmente, pueden verse en las llamadas huelgas salvajes, donde los trabajadores se ven obligados a actuar al margen de las organizaciones sindicales tradicionales y elijen un comité o asamblea de huelga.

Pero por sobrevalorar la forma a veces se deja de lado el contenido, que es lo que pasa con el fetichismo por las luchas autoorganizadas y la organización asamblearia. Se suele pensar que la democracia directa se reduce a la aplicación de determinadas reglas (organización asamblearia, delegados con mandato revocable, todas las decisiones pasan por la asamblea, etc.). De esta manera la democracia directa se toma como un complemento necesario o deseable de la lucha de l@s oprimid@s. Esta posición es compartida tanto por las corrientes autoritarias (que la mayoría de las veces ven a la democracia directa como un formalismo que, si obstaculiza el éxito en la lucha por la dirección “revolucionaria” del conflicto, se transforma en un elemento contrarrevolucionario); como por las corrientes antiautoritarias que identifican a la democracia directa con sus reglas y ven en la proliferación de esta manera de organizarse un avance de l@s explotad@s, independientemente del contenido de sus luchas. Ambas corrientes basan sus posiciones a favor o en contra en la sobrevaloración de la forma en detrimento del contenido.

Democracia directa y autonomía

Yo creo que la condición y el resultado de la democracia directa es la participación de cada individuo al máximo de sus capacidades.

Ya que aunque se cumplan todas las “reglas” (el funcionamiento en asamblea, delegados con mandato revocable), puede no existir democracia directa. Una asamblea en la cual la mayoría sigue a l@s que se expresen mejor no es democracia directa. Bajo la máscara de la democracia directa, se está dando una “dictadura de l@s más capaces” .

El auto desarrollo integral de las personas en vistas de su autonomía individual y colectiva es una condición imprescindible para la realización del comunismo. En la revolución no hay atajos posibles, contrariamente a lo que algun@s puedan pensar. Las jerarquías se mantienen porque la mayoría se deja mandar. El establecimiento de reglas en las que formalmente se asegure la igualdad de l@s participantes no es garantía de que las jerarquías no se reproduzcan. La única garantía para combatir la división entre dirigentes y dirigid@s es que cada individuo actúe y piense por sí mismo. El único camino hacia la autonomía es la autonomía misma.


Las ideologías: obstáculo a la democracia directa

Para mí la lucha por la democracia directa no es solamente la negación de toda autoridad organizativa, sino la lucha contra toda ideología, contra todo pensamiento separado de la realidad con pretensiones de verdad apriorística. La ideología es un obstáculo para la democracia directa incluso en ambientes donde no existen jerarquías, ya que la ideología concibe a la acción como la ejecución del pensamiento y de esta manera los separa, perpetúa la división del trabajo manual e intelectual, los especialismos y los roles: esto es, la negación del individuo integral. Sólo los seres humanos plenos pueden ser individuos autónomos, la democracia directa es la comunidad de los seres humanos plenos.

Una asamblea donde todos los individuos determinen su praxis mediante una ideología no es democracia directa, porque eso es como hacer lo que el jefe quiere pero sin que el jefe te lo diga (o sin que el jefe exista). Aceptar las ideologías (incluso las denominadas “revolucionarias”) es aceptar su autoridad sobre nuestra praxis, y la democracia directa sólo es posible cuando los individuos actúan según sus deseos y necesidades reales, no los deseos y las necesidades alienados que la ideología les imprime.

Conclusión

Quien piense que la democracia directa no es la cuestión principal del comunismo, o que es secundaria ante otros objetivos como la socialización de los medios de producción, no ha entendido nada. Sin democracia directa no hay socialización de los medios de producción, solamente otro tipo de estatización. Pues la democracia directa es la expresión de la asociación libre de los productores libres, y esta es la única manera en que la producción sea común.

Quien considera a la democracia directa como un “lujo”, tiene como objetivo al capitalismo de Estado. Quien piense que para que “las masas” aprendan a vivir en democracia directa es necesario un “periodo de transición” bajo la guía de l@s revolucionari@s, solamente prepara el camino para una nueva dictadura sobre el proletariado. La sociedad de iguales hay que empezar a construirla ahora mismo, el tan mentado “periodo de transición” es el que estamos viviendo.

Quien piense que democracia directa e ideología no son excluyentes, no tiene en cuenta que la autonomía real de los individuos requiere la abolición de la separación entre pensamiento y acción, separación de la cual las ideologías son a la vez productos y reproductoras. Quien identifica subjetividad con ideología se equivoca, quien piense que no es posible vivir sin ideologías, no cree verdaderamente en la libertad de las personas.

No se puede pelear contra la alienación con medios alienados. Nuestros medios deben corresponder al fin. La democracia directa no es un sistema organizativo a aplicar, es la experiencia vital del comunismo, la autogestión de nuestras vidas. Es cuando cada individuo es protagonista sin ser jefe. Es la comunidad de am@s sin esclav@s, porque cada un@ sólo es am@ de sí mism@. Es el fin y es el medio a la vez.

Ricardo Fuego
03.05.2006


Escrito y digitalizado a Word por el
Círculo Internacional de Comunistas Antibolcheviques

jueves, 24 de junio de 2010

Anarquismo y Marxismo bésense y superen sus diferencias!! … "La revolución hasta el fin" x MIL- GAC (una lectura necesaria en tiempos dispersos)


 REVOLUCION HASTA EL FIN
(Prólogo inédito del mamotreto del mismo título, Barcelona 1970-71. Borrador)
                Cuando la revolución no se plantea con pleno radicalismo, hasta el fin, el movimiento revolucionario no logra conseguir sus auténticos objetivos. La lucha internacional de la clase está rompiendo con los viejos moldes teóricos, políticos y organizativos: las recientes experiencias del movimiento obrero en España ponen de manifiesto también este ajuste de cuentas con los viejos mitos y dogmatismos, condición indispensable para el único planteamiento auténticamente revolucionario, para la revolución hasta el fin.
                El presente texto no se limita a plantear de forma explícita una situación de ruptura del movimiento obrero con respecto a los pasados errores, sino que se propone provocar nuevas formulaciones revolucionarias en el terreno mismo de la lucha y mantener a todo lo largo del proceso una actitud eminentemente crítica. Planteamos aquí la compleja y heterogénea problemática de la lucha de clases: los nuevos conceptos, las misvas (sic) realidades, el proyecto revolucionario (el auténtico…). Los revolucionarios deben llevar estas cuestiones tan fundamentales hasta el fin.
 Este escrito no se limita a solucionar problemas, a sugerir enfoques nuevos, y a suscitar nuevas formulaciones revolucionarias: pretende mantener en todas estas cuestiones una exigencia crítica fundamental. En cierta forma, puede decirse que éste es un texto significativo dentro de una “etapa transitoria” del proceso revolucionario: etapa que puede y debe superarse definitivamente, atacando la raíz de las cuestiones, yendo en ellas hasta el fin.
                Hemos recurrido para este estudio: al bagaje teórico clásico, así como a una serie de aportaciones que han clarificado su alcance y sentido real: las obras fundamentales de Marx y Engels, en especial “La ideología alemana”, los “Grundrisse” y la primer parte del “Capital”, “El Estado y la revolución” de Lenin, “La revolución traicionada” de Trostsky, “la acumulación del capital” y “Marxismo contra dictadura” de Rosa Luxemburg, “Historia y conciencia de clase” de Georg Lukacs; publicaciones de clásicos como Paul Lafargue, Karla Kautsky, Rudolf Hilferding, Max Adler, Amadeo Bordiga, Antonio Gramsci, Anton Pannekoek, Herman Görter, Otto Ruhle, Anton Ciliga, Tomori, etc.; revistas como “Socialisme ou Barbarie”, “International Situationniste”, “Arguments”, “Autogestion”, “Anthropos” , “Cahiers Spartakus”, “Invariance”, “Cahiers du Communisme des Conseils”, “Sozialismus-Politik”, “Informations Correspondance Ouvriéres”, etc.; autores actuales como Henri Lefebvre, Lucien Goldmann, Edgar Morin, Perre Naville, Ernst Mandel, Daniel Guérin, jack Kuron, Karol Modgelewski, etc.; es decir, un amplio abanico de aportaciones críticas a ampliar en forma permanente hasta el fin.
                El bagaje crítico que implica todo nuestro estudio de la compela problemática revolucionaria actual no se presenta como algo infalible y plenamente coherente, puesto que constituye la trama de un estudio que no se considera como completo y acabado, como definitivo y exhaustivo, sino que quiere ser fundamentalmente un punto de partida más que un punto de llegada; nuestro intento es el de reflejar críticamente el grado de conciencia presentado por el movimiento obrero en las últimas luchas, aquí y hoy. Este escrito es sólo el inicio, vinculado al momento actual del movimiento obrero y a sus exigencias críticas. Sin embargo, la lucha continua: hasta el fin…
REVOLUCION HASTA EL FIN
Primera Parte
1.-EL PROBLEMA DE LA TEORÍA REVOLUCIONARIA Adecuar los viejos conceptos a las nuevas realidades. Maximalismo y minimalismo en la interpretación de Marx. Arcaísmo y modernismo, hoy.  Liberar el presente del pasado.
2.- EL CONCEPTO DE “MERCANCÍA”. El capitalismo, reino de la mercancía. El fetichismo de la mercancía. Alienación del trabajo asalariado. La lucha contra la alienación.
3.- LA “MISIÓN HISTÓRICA” DEL PROLETARIADO. ¿Un malentendido histórico? Posiciones de autojustificación. Validez actual del Manifiesto.
4.-EL CONCEPTO DE “PROLETARIADO”. Explotadores y explotados. El oportunismo en torno de las clases medias. Proletariado y teoría revolucionaria.
5.- CONCIENCIA DE CLASE Y REVOLUCIÓN. El proletariado como clase alienada. Conciencia real y conciencia posible. El proletariado como “negatividad creadora”.
6.- LA “IDEOLOGÍA” ES EL OPIO DEL PUEBLO. La ideología como “cosificación”. Las “Tesis sobre Feuerbach” de Marx. Ideas separadas y poder. El espectáculo de la ideología, hoy.  Alternativa al mundo de la ideología.
Segunda Parte
7.- LA CRISIS MUNDIAL DEL CAPITALISMO. No es una crisis únicamente económica. Acumulación y reproducción del capital. La tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Métodos artificiales de supervivencia del capitalismo. ¿Puede esta agonía prolongarse indefinidamente?
8.- LA “CONTRADICCIÓN FUNDAMENTAL” DEL CAPITALISMO HOY. La “contradicción fundamental” según Marx. Contradicción fundamental y Neocapitalismo. La “racionalidad” capitalista en crisis. La publicidad: la mercancía se ha vuelto espectacular. La automatización (en el original dice “automación”): un umbral tecnológico a franquear. Automación y límite a franquear.
9.- SOCIEDAD TECNOCRÁTICA Y AUTORITARISMO. La era del Bajo Capitalismo. Bajo Capitalismo y guerra. El modelo americano: tecnocracia y fascismo. España ante el modelo tecnocrático europeo.
10.- LOS PAÍSES MAL LLAMADOS “COMUNISTAS”. Debate sobre el llamado “bloque comunista”. La dictadura del proletariado. Sobre el “modo de producción asiático”. El “modelo soviético” como Capitalismo de Estado. La “guerra fría” y la coexistencia pacífica. Perspectivas revolucionarias.
Tercera Parte
11.- LA REVOLUCIÓN MUNDIAL DE LOS CONSEJOS OBREROS. Introducción. La dictadura del proletariado. Formas de organización de la clase. La revolución mundial de los Consejos Obreros.
12.- EL PROYECTO REVOLUCIONARIO. El “Consejismo” como coartada. Los estigmas del viejo mundo. Sociedad comunista.
¿QUÉ VENDEMOS? NADA!!!;  ¿QUÉ QUEREMOS? TODO!!!

DISPONIBLE: http://www.mil-gac.info/spip.php?page=article_es&id_article=147

miércoles, 23 de junio de 2010

Persecución a las ferias libertarias

Frente a las acciones que emplea el poder para silenciar la propaganda antiautoritaria declaramos lo siguiente:

A eso de las 12:00pm del sábado 19 de junio, se establecería la primera sesión de feria y propaganda que un grupo de compañerxs han fijado para sábados intercalados en la Región Metropolitana. La preparación de dicha actividad contaba con caballetes, lienzos, paneles y múltiple material de corte anárquico y antiautoritario. En el lugar fijado con anticipación, la Pza. Bogota de calle Lira, se comenzaron a levantar los puestos que le darían vida a esta feria de propaganda; comenzaron decimos, pues aun sin haber terminado de colocar los libros, películas, afiches y panfletos que le daban sentido a nuestra reunión callejera, se hicieron presentes, a eso de las 12:05pm,  carabineros de la 30 comisaría de radiopatrullas, comisaría a la cual, entre otras sandeces, le adjudican misiones especiales de vigilancia en cualquier punto de la región, los cuales nos detuvieron y trasladaron a la 4ta comisaría de Santiago.

Definitivamente extrañeza no fue la sensación que tuvimos al ver cómo la yuta intentaba atontadamente tomar el material de nuestros puestos, como podríamos sentir extrañeza si tenemos claro que el poder, el capital, no tolera ver cómo dentro de sus espacios y territorios, en sus plazas y calles, existan y afloren lógicas que desborden la pasividad que la vida actual tanto nos invita a acariciar.

Lamentablemente, en parte, la policía logró su cometido: detuvieron a alrededor de 15 personas durante la mañana, entre compañerxs y vecinxs que notaron lo que sucedía y no dudaron en solidarizar en acción para defender sus espacios, plazas, calles, barrios y poblaciones. Decimos que lamentablemente la policía, enviada por quizás que monigote de esa tan contradictoria “inteligencia policial”, logro su misión pues no sólo impidieron que la feria se pusiera como estaba acordado, sino también les fue requisado el material escrito a parte de lxs compañerxs, los cuales deben presentarse ahora en una audiencia para poder recuperar el material escrito y demostrar que lo que se realizaba en aquella plaza no era comercio ambulante (artimañas del poder; excusa más mala: comercio ambulante… cuando siquiera existió una transa monetaria, cuando siquiera las publicaciones poseen derechos de autor.)

La policía argumento que lxs vecinxs, quienes creemos siquiera nos alcanzaron a ver, les habían llamado por supuestos desordenes. Los argumentos no necesitan siquiera ser dictados cuando en el fondo lo único que existe es la intención de silenciar a quien consideras tu enemigx. La policía, el sábado y siempre, intentará por todos los medios desacreditar e impedir que al capitalismo se le ataque desde su territorio, que se cuestione el actual orden de las cosas y se realicen actividades donde la horizontalidad y el apoyo mutuo primen por sobre la competencia individual por alcanzar el mejor estatus en esta sociedad de muerte.

El hostigamiento no cesó con la detención: se controló a quienes fueron a vernos, incluso a lxs mismxs detenidxs se les volvió a controlar nuevamente a la salida de la comisaría, y no una, sino dos veces en las inmediaciones, volviendo a anotar una y otra vez nuestros nombres y direcciones. La plaza se encontraba, desde tempranas horas, vigilada por policía de civil y uniformada, ésta detuvo a otras personas que se acercaron a la plaza durante la mañana, hostigando enfermizamente a quienes buscan hacer de la propaganda un acto de confrontación con el capital.

Como reflexión final nos gustaría agregar que no vemos en forma ilusa los hechos ocurridos, entendemos a priori lo mucho que el poder detesta la existencia y propagación práctica de las ideas que lo nieguen y desborden, éstos controles y detenciones, supuestamente aleatorios, sabemos responden, a su vez, a políticas represivas que buscan evitar la expansión de una propaganda antisistémica que se confronte con la realidad de explotación existente.

INVITAMOS A TODXS A, DE FAVOR, ESTAR ATENTXS A NUESTRO BLOG, A TRAVÉS DE ÉL INDICAREMOS LA NUEVA FECHA DONDE ESTA ITINERANTE FERIA SE UBICARA, PUES, CLARO ESTÁ, UNA DETENCIÓN ESTÁ LEJOS DE HACERNOS CAMBIAR DE PARECER FRENTE A LA TRASENDENCIA DE LA PROPAGANDA EN EL CONTEXTO DE LA GUERRA SOCIAL, PERO SI NOS INVITA A REPLANTEAR NUEVAS FORMAS DE REACCIÓN FRENTE A LA REPRE Y SUS MOVIMIENTOS.

Feria Propagación; Junio 2010


sábado, 19 de junio de 2010

La represión que vendr(í)a





INTRO: http://punkfreejazzdub.blogspot.com/
Hasta ahora el texto más significativo es el que apareció el 16 en La Tercera: http://latercera.com/contenido/680_268511_9.shtml


El efectismo persecutor de Peña, el enano maldito que se ha destacado como perro de caza favorito del espectáculo local, y los aullidos de la prensa burguesa hacen temer lo que ya se ha vuelto habitual: una nueva embestida contra quienes aparecen como más consecuentes en su práctica anti-autoritaria. Sabemos como terminan estos casos hasta ahora: ante la falta de evidencias decentes, la Fiscalía prefiere aplicar largos meses de prisión preventiva y luego condenas cortas o remisiones condicionales en juicios abreviados que los compañeros se ven obligados a aceptar con tal de salir de las mazmorras y ante la incertidumbre de lo que pasaría después en un juicio oral. Y sabemos que la única arma con que se cuenta en esos momentos es la solidaridad activa mediante todo tipo de acciones. En la desesperación represiva del Estado, los actos que ellos llaman "ejemplarizadores" están a la orden del día y no puede extrañarnos ninguno de los excesos a que lleguen en su campaña por dar asegurar la tranquilidad del funcionamiento normal de la sociedad productora de alienación y mercancías.
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La prensa apunta, la policia dispara...a defender los espacios autonomos
enviado por Centro Social Autónomo y Biblioteca Libertaria Jonny Cariqueo
http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3287

La prensa comenzó su espectáculo, su objetivo es claro, preparar el terreno para el accionar represivo que posiblemente se avecina. Legitimar ante la opinión pública todos los recursos y las futuras detenciones que vendrían por el caso “bombas”.


Al no encontrar aún a los “culpables”, su frustración recaería en los Espacios abiertos, en donde se propagan las ideas contra la explotación y la autoridad, se inventarán pruebas y se hará lo posible por encarcelar a los/las compañeros/as que le dan vida (participando o viviendo) a estos.


De esta manera, queda demostrado que lo que se persigue son las ideas de insumisión y de revuelta, se tiene que mostrar a la sociedad que revelarse contra esta cotidianidad de alienación tiene un costo muy alto, cuestión que muchos/as compañeros/as han debido soportar en carne propia, siendo sometidos a extenuantes jornadas de encierro mientras duran las investigaciones que aún no han podido encuadrar en una legislación suficiente como para acusarlos, no por una acción particular, sino por encajar en el perfil de los/as eternos/as porfiados/as, esos/as que pese a todo este aparataje siguen dando cara a todo lo que les indigna de la sociedad en que vivimos.


El Centro Social Autónomo y Biblioteca Libertaria Jonny Cariqueo es nombrado como el lugar donde vivía Diego Ríos, pieza clave dentro de la investigación y supuestamente buscado en Argentina. Es importante para nosotros/as recalcar que efectivamente nuestro compañero compartió con nosotros/as en este espacio. Sin embargo, sus prácticas fueron mucho más que ser un supuesto proveedor de Pólvora Negra, pues él asumió una lucha que tiene múltiples frentes de acción, una lucha que se manifiesta por ejemplo, al abrir este espacio con el objetivo de propagar ideas-prácticas antiautoritarias al resto de la población, negando toda dependencia de alguna institución del poder, donde queda demostrado que se puede ser autónomo sin necesidad de recurrir a municipios ni instituciones.


Múltiples formas, todas igual de importantes a la hora de hacer tambalear la normalidad impuesta; a su vez este espacio no se reduce solamente a la cercanía con su persona, sino que se compone de varias individualidades que se proponen, negar toda autoridad e intentando generar otro tipo de relaciones que superen la mercancía y la competencia que nos imponen, poniendo por encima los valores anarquistas como el apoyo mutuo, la horizontalidad y la solidaridad.


Otra arista dentro del contexto mediático son los fallos que ha emitido la justicia en contra de nuestro espacio y probablemente lo hará en contra de otros espacios, en especial queremos hacer mención a la negación que la Corte de Apelaciones (sexta sala), hizo al recurso de protección que interpusimos en contra de canal 13, tras la vinculación que Insinuaron entre nuestra casa como “centro de operaciones” en el contexto del bullado “caso bombas” el pasado 3 de septiembre de 2009, en donde su argumento de derecho, es que nuestro posicionamiento de guerra contra el poder, “SIGNIFICABAN HECHOS CLARAMENTE ANTIJURIDICOS QUE DESLEGITIMA TODO ACCIONAR PROTECTOR QUE LA CONSTITUCIÓN POLITICA CONTEMPLA PARA MANTENER LA PAZ QUE HOY GOZA LA REPUBLICA”. también mencionaron que el compañero Mauricio Morales vivía en nuestro hogar , utilizado esto como un argumento mas para fallar en nuestra contra; Esta situación es muy preocupante, ya que indica cual podría ser la tendencia de tribunales a la hora de decidir ante cualquier detención o montajes de los asquerosos policías, en contra de cualquier gesto de rebeldía. La indiferencia social es su mejor arma ante estas múltiples contradicciones que este sistema de dominación tiene.


Sabemos que el contexto mediático y represivo es agudo, el hostigamiento policial con sus tecnologías es notorio, sabemos que si no llegan a recopilar datos que colaboren a inculpar a compañeros/as, se encargarán de construir pruebas falsas, algo que no nos sorprende, pero no por eso no nos deja de preocupar. La prensa construye la tan bullada opinión pública para legitimar los asaltos a nuestros hogares y los actos represivos que al farandulero fiscal Peña se le puedan imaginar.


Ante esto nuestro llamado es a solidarizar con los espacios, con los/as compañeros/as que hoy y que mañana podrían estar tras las rejas; a ser consecuentes con nuestra postura de guerra y de rebelión contra lo existente.


Acá se persigue la postura de transgresión y esta lucha necesita gestos solidarios entre quienes optamos por no agachar la cabeza. Los lazos, creemos, no deben estar guiados por estructuras o plataformas oportunistas, sino por el interés en doblegar los esfuerzos del enemigo. Nunca olvidemos que si tocan a uno/a nos tocan a todos/as.


La solidaridad es un arma de múltiples matices, somos libres de empuñarla como deseemos. No caeremos en su juego, seguiremos Firmes dando vida a los espacios en donde se construyen relaciones alejadas de toda jerarquía y autoridad.


¡Por la proliferación de los espacios donde se difundan ideas anti-autoritarias!
“CONTRA EL ESPECTÁCULO DE LA PRENSA, SEGUIREMOS PROPAGANDO NUESTRAS IDEAS DE LIBERTAD”




Ante la nueva campaña mediatica policial y el inminente golpe represivo
Centro Social Okupado y Biblioteca Sacco y Vanzetti
Sábado 19 de junio de 2010
http://okupasaccoyvanzetti.blogspot.com/2010/06/ante-la-nueva-campana-mediatica.html
La obra denominada “caso bombas”, entró esta semana en un nuevo acto. Uno de sus papeles principales, el de fiscal con dedicación exclusiva, ha sufrido un cambio de actores: salió Xavier Armendáriz, y llegó Alejandro Peña. Este cambio encuentra su origen en las presiones vociferadas por el ejecutivo, ante los nulos resultados obtenidos en una investigación que lleva ya 4 años.
El cambio de fiscales generó instantáneamente un revuelo mediático, inundando páginas de diarios con supuestas filtraciones policíacas, dando cuenta del número de sospechosos, casas donde encontrarlos, tendencias musicales que adoptan y un sinnúmero de reconocibles características. Tras la lectura de la prensa, podemos reconocer claramente las personas que serán detenidas en cuestión de horas, en función de lo meticulosas de las descripciones, en una clara aberración de inteligencia policial.
Las insinuaciones mediáticas que pretenden engullirnos motivan estas líneas, es necesario reflexionar sobre lo que se viene, la inminente razzia represiva, en manos ahora de un nuevo actor. Nuestro interés no es generar un clima de histeria y desbande, si no más bien llamar a la alerta, evitando así la sorpresa de los golpes.
El papel de la prensa es claro y grosero a la vez, están generando el escenario propicio para nuestra detención. Hace meses construyeron el perfil de la sujeto a neutralizar, hoy en cambio ya van entregando particularidades de personas y espacios concretos, normalizando con esto la jugada político-policial que se avecina.
Este escrito busca reflexionar sobre el cambio en el contexto represivo y desmenuzar sus vaguedades a fin de estar preparados para los próximos acontecimientos. Ante el cambio de fiscal resulta evidente lo que acontecerá: Detenciones, casas allanadas, juicios, declaraciones pomposas de las autoridades y compañerxs en prisión.
Alejandro Peña, amante de los chalecos antibalas, las cámaras y los cascos de guerra a la hora de participar en operativos, descrito por sus propios jefes como “Un fanático de patear puertas” preparará sin lugar a dudas un operativo dantesco, digno de alguna buena película de ficción, buena en efectos, pero pésima y aburrida en la construcción del guión. Ya todos saben el final, pues ellos mismo lo han filtrado hasta el hartazgo.
La prensa habla ahora de “Lideres anarquistas” a detener, buscando afanosamente la tan ansiada construcción del agravante de una Asociación Ilícita. Ante esto seremos categóricos una vez más: como Antiautoritarixs despreciamos la autoridad en todas sus formas, ya sea de verde, azul, rojo o negro.
Nuestras formas organizativas son autónomas y horizontales, negando en la práctica y la teoría el surgimiento de líderes o dirigentes. Nadie dirige ni guía nuestros pasos, nuestros aciertos o desaciertos. Es absolutamente inviable una asociación ilícita antiautoritaria, este delirio investigativo solo evidencia la desesperación y el deseo de sepultar con años de prisión a cualquiera que presente objeciones con el mundo que han edificado a medida de los poderosxs.
Pero en definitiva todo este barullo mediático, con tesis más o menos exaltadas, devela las reales motivaciones de este juicio y su larga investigación. Este no es un juicio penal o criminal, es groseramente un juicio político, a nuestras posiciones de vida, a nuestros valores.
Si hoy el poder nos golpea con el arsenal legal y represivo típico de la democracia, no se debe a nuestra participación material en algún hecho emprendido en medio de la noche, con la complicidad de las sombras. Si hoy nos atacan es porque reconocen en nosotros y en muchxs compañerxs más, posiciones de negación a los valores fundamentales del mundo capitalista: la autoridad y el Estado.
El crimen que pueden probar y del que nos responsabilizamos es el de despreciar a la autoridad y de esa acusación nos consideramos orgullosamente culpables y reincidentes hasta nuestro último suspiro. La nefasta maquinaria jurídica-mediática aspira y desea nuestra derrota, aspira a que nos convirtamos de pronto en arrepentidos y sumisos con la ideología del capital. Pese a ello seguiremos despreciando las lógicas del poder allí donde éstas se encuentren, develando la mecánica de la autoridad mediante el ejercicio de la difusión de las ideas antiautoritarias y la solidaridad como práctica cotidiana.
Nuestros esfuerzos han apuntado a levantar un espacio que lleva ya 8 años, con actividades calendarizadas y ampliamente difundidas. Nuestras posiciones frente a la vida las hemos difundido por diversos canales, no es un secreto ni para nuestrxs compañerxs, ni para nuestrxs vecinxs, ni mucho menos para quienes nos siguen hace años, quienes nos escuchan, fisgonean, fotografían o filman.
Si saben lo que pensamos, defendemos o rechazamos no es por la pericia de su investigación, ni por los fondos que mendigan al ejecutivo, lo saben porque nosotrxs lo hemos dicho en cientos de oportunidades, hemos sido clarxs en lo que aspiramos y anhelamos vivir: la libertad plena.
Para saber lo que decimos y pensamos solo basta con leer nuestros escritos o venir a nuestras actividades como tantas veces lo han hecho agentes de civil, esa es la debilidad y la fortaleza de un espacio abierto.
Hace 7 meses nuestra casa fue allanada, desde hace 7 meses tenemos la obligación de firmar en la fiscalía por resistirnos a la humillación por parte de un grupo de asalto, hace mucho más de dos años que los controles de identidad se nos hicieron habituales, llegando incluso a 10 en una misma semana….entonces, ¿Cuáles son los argumentos para acusarnos?, ¿dónde encuentra asidero la afirmación periodística sobre nuestro supuesto actuar clandestino u oculto?, ¿es creíble ahora, a esta altura y tras tanto control, seguimiento, interceptación y allanamiento, que ya se disponen las pruebas que nos ligarían a algún atentado?.
Hacemos un llamado al análisis coherente, que borre de un plumazo toda imbecilidad. No se nos apunta en función de pruebas más o menos creíbles, se nos apunta, persigue, hostiga, allana en función de lo que pensamos, de los compañeros que defendemos, de las causas con las que solidarizamos y del silencio que no aceptamos tener ante la partida de nuestro hermano Mauricio Morales.
Aquí está develado y claro el origen de nuestra investigación por conducta terrorista. Asistimos a una película con un manoseado guión, en donde la policía de la mano del nuevo fiscal, muestran con claridad sus próximos pasos ante la indiferencia mundialera, las detenciones muy probablemente serán grabadas para algún programa de docu-Reallity policial. El absurdo y el sensacionalismo sellaran así la jugada represiva.
Ante la imposibilidad de inviabilidad de encontrar autores materiales, rellenan listas con sujetos independientes de su participación real en alguna acción. La inoperancia y la necesidad de detenciones van dictando los pasos represivos del actual contexto, somos por ello el blanco perfecto, lo tenemos claro, la construcción de los personajes ya tiene nombre y apellido. Las caras visibles recibirán la ola de represión que busca detener el avance de las posiciones de ofensiva.
Por muy dantesca que sea la jugada represiva, por muy extenso y profundo que sea el golpe, no podemos permitir que se detenga el avance de la guerra social. La fuerza de nuestras convicciones debe alimentar la coherencia entre nuestras proyecciones y el espinudo escenario por el que debemos atravesar, así aprendimos de generaciones que nos antecedieron, así debemos enfrentar la adversidad.
Si dejamos de propagar aquello que hace latir nuestro corazón y alimenta nuestra vida, como es la negación de toda autoridad…todo paso dado en el camino que hemos emprendido, carecerá de valor, sentido y coherencia. Nos traicionaríamos a nosotrxs mismxs, a nuestrxs muertxs y a todxs quienes mantienen viva la revuelta.
Mientras preparan el terreno y afilan los cuchillos para la cacería, generemos los lazos solidarios que invaliden la estrategia represiva.
Centro Social Okupado y Biblioteca Sacco y Vanzetti. Junio 2010. $antiago $hile












martes, 15 de junio de 2010

Allamand, tu pasado terrorista derechista te condena



publicado en hommodolars y sitios varios en 3 secciones:



I
A diferencia de la izquierda, donde siempre ha sido necesario enfrentarse en la calle no sólo a los pacos verdes sino a los de rojo y otras variedades de legalistas y pacifistas, la derecha nunca le ha hecho asco a dejar la cagada con cuática en las calles cuando se sienten amenazados en sus intereses de clase. Piedras, fuego, sacadas de cresta, grupos de choque, etc., de todo han usado en esos tiempos excepcionales en que no les basta con el aparato represivo normal de la policía y pasan a ejercer directamente la acción violenta en las grandes alamedas, tal como demuestra este conmovedor relato de Andrés Allamand en sus años mozos de lucha anti-upelienta:


"Partimos corriendo hacia donde estaban armando una barricada. Nos integramos rápidamente al grupo. En un par de minutos las llamas tenían más de dos metros e iluminaban toda la calle. las viejas hacían sonar sus cacerolas sin parar.

Las barricadas,tan usuales en esos días, se habían transformado en verdaderos puntos de reunión. Para mucha gente era común encontrarse 'a la noche en las barricadas'.

Se me vino a la memoria una frase de los estudiantes franceses usada en los disturbios de mayo del 68, que había leído no sé donde.

'La barricada cierra la calle, pero abre el camino', decía. No pude dejar de pensar en cuantos de los que detenían el tráfico, botaban un par de panderetas, prendían uns maderos y quemaban unas cajas de basura, entendían su acción como algo más trascendente e importante que el hecho mismo.

(...)

En eso, un inocente chofer de micro dobló por Los Leones hacia Providencia. Grave error.
-¡Krumiro, krumiro! -insultaron todos al tiempo que corrían hacia la micro.
Salieron las primeras piedras, que impactaron en las ventanas de los lados. los àsajeros, adentro, gritaban enloquecidos.
-¡Al chofer, al chofer! -era la orden.
Los parabrisas de adelante se desplomaron y fueron a estrellarse contra el pavimento. El chofer, tan rápidamente como se repuso del impacto, puso marcha atrás y se devolvió a toda velocidad.

(...)

Nuevamente se hicieron presente los pacos.
Esta vez con más bronca. las bombas nos sobrepasaron y cayeron adelante.

(...)

Yo estaba bastante ahogado y me costaba respirar. Con la carrera jadeaba como un perro. los ojos me ardían como si me hubieran echado ají.
Un auto gris, harto grande, frenó un poco adelante de nosotros. Se abrió la puerta. Se bajó una rucia. Al principio no la reconocí. Después casi me caigo de espaldas.
-Toma mi pañuelo -me ofreció- ahora lo necesitái tú.
Sin más dio media vuelta, se volvió a subir al auto y partió.
-¿Quién es? -preguntó Gerardo-
-Una amiga mía. La conocí el otro día en la marcha.
-Es bien rica la tonta.
No dije nada. No podía".


Y pensar que ahora es un político respetado y serio que escribe libros a medias con la "momia conchesumadre" y para nada "rica" de la Marcela Cubillos. En fin. otro día seguimos extractando las anécdotas más vandálicas de su libro "No virar izquierda", Ediciones Soberanía, 1974.

II
Seguimos con las aventuras vandálicas de Allamand. En esta ocasión, el relato de como sus amiguitos hicieron mierda e incendiaron un trolebus en Providencia (y si nos fijamos en el Código Penal vigente, tenemos acá -además de los desórdenes- delitos de lesiones, amenazas, incendio y robo por sorpresa: ¡quien iba a imaginar que el facho éste se iba a convertir años después en un feroz paladín anti-delincuencia!):

"Al llegar a los edificios de Carlos Antúnez había otra barricada armándose. Gerardo saludó a los que la estaban levantando. El Tata apodaban al que mandaba. La barricada era bien mala y estaba medio apagada.

-¡Chis...! Harto penca la barricada que tenís -le sacó pica Gerardo-. Te estái poniendo viejo y aburguesado.
-Que querís, si no hay na que quemar -se defendió el Tata.
-Ya, sácate las balas con ésa, no más. Lo que pasa es que soi pura jeta y no pasa na contigo.

El Tata se rió. No le quedaba otra, por lo demás. Bruscamente aparecieron unos lolos corriendo. Eran tres. Por la pinta se notaba que debían haber estado toda la tarde en las barricadas y en las mochas con la policía. El mayor tendría a lo más unos diciséis (sic) años.

-Tata -le dijeron anhelantes-, viene un trole en la otra cuadra, ¿lo podemos hacer recagar? Déjanos echarnos uno que sea -pidieron.

Al Tata se le iluminó la cara.
-¿Qué esperan, entonces? -Vamos mierda! ¡Carrera maaar!

Los lolos se taparon la cara con unos pañuelos que en un pasado remoto debían haber sido blancos. Más para que no les vieran las caras de mocosos que por susto a que los fueran a reconocer. Partieron embalados. En la carrera se les unieron unos cuantos más.
El Tata se fue detrás, siguiéndolos como en león que supervigila con mirada atenta las primeras correrías de sus cachorros. Sin apurarse, caminando lentamente, por el medio de la calle.
Los lolos parecían monos escapados de algún zoológico. Lo primero que hicieron fue colgársele de los cables al trole en marcha. Desconectado, el trole se detuvo.
Luego no dimos crédito a lo que nuestros ojos presenciaron. La gente del trole, que iba a medio llenar, se movió inquieta en los asientos, tratando de percatarse de lo que pasaba.
Los lolos, sin dar tiempo al chofer ni de que se parara de su asiento, se subieron al vehículo, palo en mano.

-¡Ya, huevón, te fuiste, partiste! -le gritaron, amenazándolo con los garrotes en alto.
El chofer puso cara de espanto. Los pasajeros, paralizados, no atinaban a nada que no fuera no moverse. Realmente, la audacia de los lolos era abismante. Demostraban una decisión y una fiereza asombrosas.

-¿Que no entendís castellano? ¡Andate, te dicen! -le gritaron mientras lo zamarreaban.

El chofer puso cara de resignación.

-Ya me voy, ya me voy -dijo temerosamente-. Además, yo dije que esto iba a pasar, yo dije que iba a pasar, yo dije...
-¡Apúrate, mierda! Chao, pescao, chao, pescao -y nuevo empujón.

El chofer agarró su maletín, metió adentro la plata y los boletos y se mandó cambiar. No paraba de repetir que él lo había advertido.
Una vez que el chofer su hubo bajado, los lolos se dirigieron a la gente, que seguía inmóvil.

-¡Abajo, abajo, vamos bajando! Si no, quemamos el trole con ustedes adentro -advirtieron.

Un viejo de anteojos trató de resistirse. Se paró y avanzó hacia los lolos con claras intenciones de agredirlos. Sin inmutarse, el más chico lo hizo comerse un tremendo palo en la cabeza, que de pasada le quebró los anteojos. Antes que se repusiera, de dos patadas lo dejaron sentado en la calle. El viejo, cuando abrió los ojos, se encontró medio mareado y rodeado de miradas amenazadoras.
Los de afuera, al ver que había problemas, procedieron a quebrar los pocos vidrios que quedaban intactos. Fue suficiente. los pasajeros empezaron a bajar, empujándose, atropellándose unos con otros. El viejo de los anteojos imploraba, lloroso, que lo dejaran subir a buscar su portafolio.
La primera parte de la misión estaba cumplida.
Acto seguido, uno de los lolos se sentó al volante y los otros empujaron entre gritos y felicitaciones. Las ventanas de los departamentos se veían negras con las cabezas de sus ocupantes que se asomaban para mirar la escena. Lo mismo pasaba con la gente que andaba por la calle. Se paraban y quedaban sorprendidos, mirando el inesperado y singular espectáculo.
Lo cruzaron en medio de la calle y trataron de quemarlo. No prendía. ¡Los troles no usan bencina, que es la que se inflama!
(...)

El Tata desesperadamente buscaba como solucionar el 'impasse'. Se fijó entonces en una vieja parada en la vereda del frente, que observaba detenidamente el proyecto de incendio. Tenía a su lado un bidón azul.
El Tata corrió hacia ella.
-¿Donde pudo comprar parafina, señora? -le preguntó con cara de sumo interés. Cualquiera hubiera dicho que llevaba toda la tarde tratando de comprar unos pocos litros.
-En la bomba de bencina de la otra cuadra, jovencito -contestó, sin quitarle la vista de encima al trole-. les llegó en la mañana. Si se apura, le toca.
Era lo que el Tata quería que le respondieran.
-Muchas gracias, señora.
La vieja lo miró por primera vez. Ya se había ido. Tampoco estaba ya el bidón.
-¡Al ladrón! ¡Al ladrón! -gritaba-. ¡Me robaron la parafina!
El Tata, sin detenerse, le sacó la tapa al bidón. Llegó hasta el trole y le vació el contenido equitativamente entre las distintas ruedas. Un segundo más tarde, el trole ardía por los cuatro costados.
-Nuevamente, muchas gracias, señora. La Patria se lo agradecerá -le dijo mientras le devolvía el bidón sin una gota del en esos días, apatecido combustible.
-¡Desconsiderado! ¡Abusador! ¡Desgraciado!

El espectáculo impresionava. El aire se llenó de olor a caucho quemado. El trole ardía y los lolos corrían a su alrededor. Parecían indios bailando la danza de la guerra frente a la hoguera de su campamento.
El Tata se acercó a donde estábamos nosotros. No cabía en sí de gozo.

-Echate una tallita por la barricada -le dijo a Gerardo muerto de risa y con cara de cabro chico después de haberle hecho una maldad.
Gerardó no contestó. Apenas esbozó una sonrisa.
Los tiras se dejaron caer cual buitres al avisar carroña.
-Nos estaríamos virando -dije.
Así fue. Nos despedimos y nos fuimos rápidamente cada uno para su casa.
En la calle, el trole, ya mezcla de fierros retorcidos, seguía ardiendo".

III
Nuestro héroe, el derechista sesentayochista, la siguió pasando bastante bien en la experiencia de la lucha violenta, se enamoró e inspirado en este bello sentimiento redactaba poesía de pésima factura una vez que se sacaron a los upelientos de enfrente.

"Robarme el revólver fue una gran complicación. La oportunidad de tener unos minutos el llavero del papá no se había producido". Pero se produjo y Andresito supo aprovecharla. Gracias a eso pudo dedicarse la mañana del 11 de septiembre a "palomear rotos" disparándole -literalmente-
desde las alturas a los trabajadores que habían logrado llegar a Chilefilms.

Una vez derrocada la UP, el pije pudo dedicarse a sus problemas sentimentales. Su enamorada había sido golpeada por upelientos que realizaron una contundente retoma del Liceo, y fue a dar con sus bien merecidos moretones y rasmillones a una Clínica privada. Andrés, que era fiero y valiente en las calles y patotas nacionalistas, sentía ahora miedo, del amor...

"Me topé con la clínica. Mi nerviosismo aumentó ostensiblemente.¿Qué me pueden hacer? ¿No he estado veinte veces en la calle, enfrentando cara a cara el peligro? ¿Que no he pintado y me encontrado con la Parra? ¿Que no he andado armado este último tiempo?¿De qué mierda tengo miedo entonces? ¿Le compro flores o no? Mejor no. Puede ser inoportuno".

Y acá se pone a disparar unos versos que harían enrojecer de vergüenza al mismísimo Arjona, rematando con unas apreciaciones del contexto histórico que en indolencia dejan chico al viejo tonto y ex-embajador Otero:

"Ella era muy importante. Más allá de la toma y la violenta retoma y de que el Gobierno hubiera cambiado, estaba ella. Presente, latente. Plena. Total. Infinita.
Mientras caminaba, recordaba.

El día que la vi.
El día que le tomé la mano.
El día en que la encontré.
El día en que me consoló.
El día que me gustó.
El día que me molestó.
El día que me encantó.
El día que la quise.
El día en que la besé.
El día en que fue mía.
Los días que la amé.

Crucé el río donde las radios argentinas decían que flotaban cadáveres. Casi con morbosa curiosidad los busqué y no encontré ninguno".