lunes, 7 de junio de 2010

El MIL y los Consejos obreros

Este artículo es un extracto de un libro sacado del Ateneo Libertario Virtual del sitio www.alasbarricadas.org . No figura ni el autor ni la fecha en que fue escrito.

Las Comisiones obreras españolas, tal y como han funcionado entre 1962 y 1968, han tenido tres precedentes históricos: el primero son los Soviets rusos antes de que los bolcheviques tomasen su dirección e hiciesen de ellos un instrumento dócil de su política [19]. El segundo son los Consejos obreros alemanes, aparecidos al calor de la revolución de 1919 y sobre los que Pannekoek, en compañía de Gorter, va a teorizar [20]. El tercer precedente lo constituyen los Consejos obreros aparecidos en Hungría, especialmente en Budapest, durante la insurrección de 1956. Su corta duración --entre el 23 de octubre y el 4 de noviembre de 1956- y las diferencias de régimen dificultan la comparación con nuestras CCOO.

Anton Pannekoek (1873-1960) ha sido una de las raras personas, con Marx, que a lo largo de toda su vida y en todas sus obras, ha enfocado el problema de la transformación social desde el ángulo de la dinámica de la lucha de clases, viendo ésta como una lucha autónoma apta para establecer las bases de un mundo nuevo. Analizar la concepción que de los Consejos obreros tenía el MIL equivale forzosamente a analizar la obra de Anton Pannekoek puesto que fue en él en quien se inspira el MIL. En realidad, la omisión del MIL, al no conocer a Gorter, no ha sido tan grave puesto que sobre los principios fundamentales, ambos están de acuerdo. Quien quiera conocer a fondo los Consejos obreros no podrá prescindir, sin embargo, de la obra de ese gran filósofo que fue Gorter.

El último libro de Pannekoek, Los Consejos obreros, escrito entre 1942 y 1947, es el resultado, y en cierta forma la totalidad, de una obra rigurosa. Pannekoek ha entresacado, a partir de la experiencia alemana de 1919, principios estimulantes y comprensibles para todos. Sería inútil recordar que Pannekoek fue, además de un célebre astrónomo, uno de los miembros más sobresalientes de la izquierda socialdemócrata alemana y, más tarde, de la ultraizquierda holandesa.

Las conclusiones a que llega Pannekoek son el fruto de su participación en las luchas de fin del siglo XIX y casi la mitad del XX. Sus reflexiones sobre los momentos álgidos de la historia del movimiento obrero -soviets rusos, consejos alemanes, luchas diarias y evolución del capitalismo moderno- son de una riqueza y de una experiencia esenciales para las luchas de hoy.

Su reflexión sobre los principios de la organización social, su evaluación crítica de la lucha de clases desde el nacimiento del capitalismo, su crítica continua de los movimientos que se vinculan con el socialismo, así como un estudio magistral de la burguesía y de las clases dominantes del mundo entero, quedan expuestos en Los Consejos obreros.

El concepto «Consejos obreros» no designa una forma de organización fija, elaborada de una vez para siempre y de la cual no quedaría sino perfeccionar los detalles. Se trata más bien de un principio, el principio de la autogestión obrera de las fábricas y de la producción. La realización de este principio no pasa en manera alguna por una discusión teórica concerniente a las mejores modalidades de ejecución. Se trata de una cuestión de lucha práctica contra el aparato de dominación capitalista: Consejos obreros quiere decir lucha de clases, acción revolucionaria contra el poder del Estado. Así pues, la idea de Consejos obreros no tiene nada que ver con un programa de realizaciones a poner en práctica mañana o el año que viene: se trata únicamente de un «hilo conductor para la dura y larga batalla de emancipación que la clase obrera tiene delante de ella» [21].

No sólo es contra la sociedad capitalista y su organización contra lo que Anton Pannekoek nos pone en guardia. Ataca igualmente a los partidos, considerados como propagandistas de la ideología burguesa y que no pueden contribuir, aunque lo quieran, a la emancipación de la clase obrera: hasta ahora la práctica de todos los partidos ha consistido en tomar el poder y ejercerlo en su único provecho. Esta aceptación tácita de desempeñar un papel de tutor de la clase obrera en el seno del gobierno -aspiración actual de muchos partidos comunistas- hizo decir a Pannekoek: «...en la transformación que debe conducir a la instauración de una sociedad sin clases, se trata, por supuesto, de esta organización del cuerpo social que nace de la lucha de los mismos productores, de la autoorganización y no de la puesta en marcha de una organización resultante de un programa, copiando una estructura hecha a priori, viniendo del exterior, inspirada por las Organizaciones, como por ejemplo los partidos políticos».[22]

Lo que conviene edificar, según Pannekoek, es una fuerza nueva que opondrá la autogestión real a la gestión del hombre por el hombre. De esta manera, la clase obrera no podrá afirmarse y vencer en tanto que no tome en sus manos ella misma su destino, y no lo conseguirá por arte de magia; para llegar a ello, la clase obrera está obligada a renunciar a las ideas caducas, a las viejas quimeras. Hecho esto, el proletariado se hallará entonces ante tareas más arduas: aplastar completamente al enemigo, organizar la producción, crear un orden nuevo.

En esta sociedad sin clases imaginada por Pannekoek, se impone una organización de la producción a escala global. Para ello es necesario recurrir a cuerpos o estamentos de delegados: son los mismos que la historia ha asociado al nombre de Consejos obreros y cuya tarea fundamental es la de resolver «el problema de la coordinación social global». Esta vocación social de los Consejos obreros es diferente, con mucho, de la de gerente de la fábrica por el Consejo de empresa. En efecto, además del papel económico que desempeñan en la organización de la producción, los Consejos obreros asumen igualmente un papel político en la coordinación social.

A este propósito, decía Pannekoek que «...ellas [las masas en acción] organizan su poder en las fábricas y talleres preparándose para nuevas luchas con vistas esta vez a quebrantar definitivamente la dominación del capital. Ellas [el término alemán utilizado es «masas»] forman, por medio de los Consejos obreros, una comunidad dotada de una cohesión cada vez más grande, capaz de asegurar la gestión de la sociedad en su conjunto. El único medio de vencer al capital consiste, todavía y siempre, en la acción conjunta de las masas; ocupando las fábricas y construyendo su organización de Consejos. »

Los Consejos obreros son los órganos de acción práctica y de combate de la clase obrera y al mismo tiempo la forma de autogobierno que, en el futuro, sucederá a las diversas formas de gobierno del antiguo mundo. Los Consejos obreros son la forma de organización propia del periodo de transición durante el cual la clase obrera lucha por el poder, aniquilando el sistema capitalista y organizando la producción social. La nueva orientación del socialismo es la autogestión de la producción, la autogestión de la lucha de clases y todo ello por medio de los Consejos obreros.

Digamos que la importancia de la obra de Pannekoek consiste en no haber imaginado de manera «idealista» la organización venidera -que él, y con él el MIL, llamaron comunista-, sino, por el contrario, el haber planteado todos los problemas que no podrán estar ausentes en una sociedad autogestionaria. Pannekoek, hastiado por las polémicas que se desarrollaron en el seno del movimiento obrero mundial, propuso superar en la práctica -es decir, a través de la práctica y no por medio de revistas o mítines- las contradicciones inherentes a toda acción política.

La autoorganización de la clase obrera, noción que tomó con: el tiempo el nombre de comunismo de los Consejos obreros, ha sido una constante en la obra de Pannekoek: «La autogestión generalizada es un sistema social en el cual las decisiones son tomadas, no ya por una minoría de «dirigentes» sobre una mayoría de «dirigidos», sino por la colectividad entera. Al nivel de la unidad de producción, esto significa que las decisiones de realización y de reparto de rentas (o beneficios) son de competencia de la colectividad de los trabajadores por medio de los órganos, elegidos y revocables en todo momento, que son los Consejos obreros».

Una organización semejante, en ruptura total con la organización capitalista jerarquizada, plantea numerosos problemas: -al nivel del conjunto de la colectividad, el problema de los mecanismos de coordinación entre las unidades de producción autónomas, -al nivel de una unidad de trabajo, el problema de la distribución de la formación y de la información.

Permítasenos detenernos un momento sobre la forma en que Pannekoek soluciona los problemas que acabamos de mencionar. Se trata en realidad de unos principios de organización que nos son presentados en el primer libro ( «La tâche» ) de Los Consejos obreros. Ello nos permitirá comprender las opciones políticas del MIL, relativas a la organización por él ideada para las Comisiones obreras y que será analizada en el apartado siguiente.

Principios de organización

La organización, tal es el principio fundamental del combate de la clase obrera con vistas a su emancipación. De tal principio podría deducirse que el problema más importante, desde el punto de vista del movimiento práctico, es el de las formas de esa organización. Lo que sigue, es un resumen de cómo entendía Pannekoek las formas de organización.

a) La organización de la producción

La tarea más grande, pero también la más dura, es para los trabajadores la organización de la producción sobre bases nuevas. Deberá comenzar por la organización en el interior de la fábrica.

El órgano de gestión, en esta organización de fábrica, estará constituido por la colectividad de los obreros que allí trabajen. En la nueva comunidad de trabajo, todos los intereses serán esencialmente los mismos y todos los pensamientos estarán orientados hacia la meta común que es la organización en una cooperación efectiva. [23]

En este mundo nuevo, se dará una nueva definición a la base ya la esencia misma de la vida. Es el trabajo productivo el que ocupa y ocupará siempre, según Pannekoek, el primer lugar en el espíritu de cada cual; es decir, el trabajo productivo será siempre el objeto primordial del pensamiento. [24]

Las nuevas condiciones de trabajo harán de estos Comités de fábrica algo totalmente diferente de lo que conocemos en el mundo capitalista. La organización de la empresa consiste ante todo en la ordenación y en la conexión coherente de las diferentes etapas de trabajo, de manera que éstas formen un todo.

Ya no nos encontramos, pues, en presencia de una gestión capitalista de la empresa, sino en el marco de una organización que se funda en la emancipación y en la libre asociación de cada uno en un conjunto social liberado de toda tutela autoritaria. Y más concretamente, decía Pannekoek que «en el sistema capitalista los poseedores de los medios de producción acaparan el producto social, se meten en el bolsillo la plusvalia y explotan a la clase obrera. La explotación no cesará hasta el día en que los trabajadores se apoderen de los medios de producción. En ese momento, la producción de todos los artículos necesarios a la existencia se convierte en una tarea de la comunidad de los obreros. En consecuencia, cuando la clase obrera tome posesión de los medios de producción, le será necesario al mismo tiempo organizar la producción». [25]

Este asumir los medios de producción vuelve a dar a la clase obrera el poder de escoger y de decidir ella misma, mientras que antes estaba condicionada y, finalmente, obligada a satisfacer las necesidades que la vieja sociedad le había creado. Se trataba y se sigue tratando de falsas necesidades fabricadas únicamente en beneficio del capital. Para que el proletariado pueda llegar a ser realmente dueño de su destino, le hace falta crear simultáneamente su organización propia y las formas del nuevo orden económico.

En el momento en que los poderes existentes se paralicen y empiecen a desmoronarse las funciones de dirección del antiguo gobierno, deben pasar a manos de las organizaciones obreras.

La forma de organización que pueda unir al proletariado en su lucha contra la burguesía, constituye paralelamente la forma de organización del nuevo proceso de producción.

Hemos analizado la organización de la producción en primer lugar para señalar mejor el hecho de que ello constituía la primera y fundamental preocupación de Pannekoek. «Sin la producción, solía decir el astrónomo, la sociedad se condena». Una vez organizada la producción y como consecuencia lógica, se deben organizar las relaciones sociales, si se quiere llegar a esa república de los Consejos obreros.

b) La organización social

Como acabamos de ver, la organización de la producción por los trabajadores reposa efectivamente sobre la cooperación libre: ni amos ni servidores. El mismo principio que preside el reagrupamiento de todas las empresas en una organización social unificada. Y es a los obreros a quienes corresponde construir el mecanismo social correspondiente.

Los medios de organizar la totalidad social surgirán a partir de asambleas en que se reúnan los delegados del conjunto de las empresas -los Consejos obreros-, donde se discutirán y solucionarán los asuntos corrientes. El desarrollo de esta organización de Consejos permitirá, pues, resolver el problema de la organización social así como exterminar la dictadura del hombre por el hombre, venga de donde venga, con el fin de que en la nueva sociedad todos los productores sean libres e iguales.

Para Pannekoek, que no pierde de vista la sociedad existente, la situación cambia completamente cuando son los obreros los que organizan la producción en calidad de dueños de su trabajo y de productores libres. Sin ello, organizar la sociedad, es decir las relaciones sociales, sería una utopía y arrastraría la aparición de las desigualdades propias del mundo capitalista.

En la nueva sociedad, los trabajadores no son en manera alguna funcionarios sometidos a los Consejos obreros, obligados a obedecer sus órdenes. Buen cuidado tuvo Pannekoek de señalarlo, ya que bien sabía él de qué forma degeneraron los Soviets rusos y cómo el centralismo conduce al fenómeno estalinista. Al contrario y sin necesidad de imposiciones, los trabajadores, por grupos, cumplen con sus tareas como cualquier otro grupo, sin perder un instante de vista las necesidades del conjunto social. Si algo hay que imponer, son los trabajadores mismos quienes lo impondrán, desde la base, por medio de asambleas generales de las cuales surjan los delegados, quienes a un nivel más amplio, discutirán y tomarán las decisiones necesarias para construir la organización del trabajo y la organización social. Estas asambleas permitirán a los trabajadores administrar la producción y dominar su universo.

Si hubiese que resumir la organización social, vista por Pannekoek, la resumiríamos en una palabra: asamblea. Pero no todos los miembros pertenecientes a una colectividad social pueden participar, juntos, en las asambleas, no sólo por la falta evidente de espacio (¿dónde podrían reunirse, por ejemplo, todos los catalanes juntos?), sino además por la variedad de tareas y especialidades que en cada sociedad existen. Aquí es donde interviene la originalidad, la creación de Pannekoek: es necesario organizarse en Consejos.

c) La organización de los Consejos

Los Consejos obreros son la forma de autogobierno que remplazará en tiempos venideros a las formas de gobierno del antiguo mundo. La democracia obrera no tiene nada en común con la democracia política de los sistemas sociales precedentes. Lo que se ha dado en llamar democracia política del capitalismo no es para Pannekoek más que un simulacro de democracia, un sistema concebido hábilmente para enmascarar la dominación real del pueblo por una minoría dirigente.

Los Consejos no gobiernan, transmiten las opiniones, las intenciones y la voluntad de los grupos de trabajo. La organización de los Consejos es una democracia real, la democracia de los trabajadores en que los obreros son dueños de su trabajo. En la organización de los Consejos, la democracia política desaparece puesto que la política misma desaparece, cediendo el lugar a una economía socializada.

La organización de los Consejos teje a través de la sociedad una red de cuerpos diversificados, que trabajan en colaboración, que ordenan su vida y su progreso según su libre iniciativa. Todo lo que es discutido y decidido en los Consejos extrae su verdadero poder de la comprensión, de la voluntad y de la acción de la humanidad trabajadora. En el mundo de los Consejos obreros, la sociedad está en manos del hombre que obra sobre ellas y, puesto que obra, el hombre comprende lo esencial de la naturaleza de la sociedad, es decir, consigue adquirir una conciencia global de la sociedad.

La organización de los Consejos consiste ante todo en la organización de los trabajadores por ramas, en el seno de sus propias empresas. Allí, los trabajadores ejercen una democracia directa por medio de las asambleas. De dichas asambleas salen uno, dos o x delegados que tienen por misión transmitir la voluntad de los trabajadores, expresada por vía de asamblea. Los delegados se reúnen, discuten y toman decisiones; incluso entonces, la democracia sigue siendo directa puesto que los delegados son revocables permanentemente. Sobre la organización de los delegados en los Consejos obreros, Pannekoek insiste particularmente. Su organización constituye la última de las tareas esenciales de los Consejos obreros, según Pannekoek.

d) Los delegados a los Consejos

Los delegados a los Consejos están vinculados por su mandato: tienen por única misión transmitir las opiniones de los grupos de obreros que les han escogido para representarlos. Dado que son revocables en todo momento, los trabajadores que les han conferido el mandato conservan todos sus poderes.

Por otra parte, los delegados a los Consejos son elegidos por un grupo socialmente homogéneo a fin de expresar la voluntad de todos, sobre todo si se tiene en cuenta que los Consejos no están compuestos únicamente por obreros que poseen intereses de clase comunes. Los Consejos constituyen un grupo natural de personas que trabajan juntas cada día en una empresa y que se enfrentan al mismo adversario. Estos grupos o Consejos decidirán, cuando ello sea necesario, las acciones que haya que desarrollar fraternalmente, codo con codo, en la unidad. La representación de los delegados reposa en la agrupación natural de los trabajadores a lo largo del proceso de producción, única base real de la vida social. [26]

En los Consejos obreros, la forma de representación es completamente diferente de lo que hasta ahora conocemos: se trata de la representación de una clase revolucionaria en lucha. En realidad sólo los intereses proletarios están representados, puesto que esta forma de organización excluye la participación de los delegados capitalistas. En otros términos, los Consejos obreros son los órganos de la dictadura del proletariado, de la que Pannekoek decía: «...la dictadura de la clase obrera corresponde exactamente a la más perfecta de las democracias, a la verdadera democracia proletaria que excluye a los explotadores en vías de desaparición».

Los delegados de que hablamos no pueden decidir sin su base para imponerle su voluntad; son los mismos trabajadores quienes deben decidir el camino a seguir y las orientaciones generales correspondientes: el poder de actuar y decidir les corresponde por derecho propio. Vemos, pues, que a través del consejismo aparece una alternativa clara: la gestión de la sociedad por nosotros mismos. Es lógico, puesto que la lucha de clases no se sitúa solamente al nivel de un cambio de administradores (o técnicos) a la cabeza del Estado.

A lo largo y ancho de su obra, Pannekoek expuso los medios que pondrán fin a la explotación del hombre por el hombre. Cada día, decía Pannekoek, las dos clases se definen más concretamente: frente a una acrecentada dominación, por medio de una economía planificada bajo la autoridad del Estado, aparece la asociación de productores libres e iguales, concepto éste que Marx había definido mucho antes que Pannekoek.

Hace falta, decía Pannekoek, definir claramente los objetivos de esta asociación de productores libres e iguales. Por su parte, él los definió así: «¡Ocupad las fábricas! ¡Apoderaos de las máquinas! ¡lmponed vuestro poder sobre el aparato productivo! ¡Organizad la producción por medio de los Consejos obreros!»

La transformación es al mismo tiempo una ruptura con la ideología dominante. La autogestión, por medio de los Consejos obreros, conduce al mismo tiempo a la emancipación ideológica.

Pannekoek ha sido sin duda, el autor que más ha influenciado a los miembros del MIL, quienes trataron de dar a conocer las teorías más realistas de los Consejos obreros, dejando aparte el lado utópico de su pensamiento. Es pues necesario tener en cuenta las ideas fundamentales del consejismo a fin de comprender la postura que el MIL adoptó frente a la organización española que más se parecía a los Consejos obreros: las Comisiones obreras.

Notas

19. Michel Laran: Russie - URSS: 1870-1970, Masson, París, 1973. Véase sobre todo Voline: La révolution inconnue, Belfond, París 1972.

20. Anton Pannekoek: Les Conseils ouvriers, Bélibaste, París, 1974.

21. Anton Pannekoek: Ueber Arbeiteräte, Funken III. editado en junio de 1952.

22. Esta y las citas siguientes provienen de la obra de Anton Pannekoek: Les Conseils ouvriers, op., cit.

23. Hemos empleado esta terminología porque corresponde casi palabra por palabra a lo que había dicho Pannekoek a lo largo de su enorme trabajo sobre el problema de la organización.

24. Lo dicho ell esta última frase, que resume bien el pensamiento de Pannekoek, ha sido reinventado, para desgracia de este último, por los leninistas chinos y puesto en práctica a partir de la revolución cultural. De lo que los leninistas chinos no se acuerdan, ya que sin querer han descubierto a Pannekoek, es que este último también había previsto el descanso. Véase Simon Leys: Les habits neufs du président Mao, Champ Libre, París, 1971.

25. Pannekoek: Les conseils ouvriers, op., cit., p. 81 a 89. Esta concepción de cómo organizar la producción eficazmente fue puesta en práctica en España por la CNT -inspirada por la FAI- en ciertas regiones de Aragón. Consultar para ello Gastón Leval: Espagne libertaire 36-39, Editions du Cercle 1971; y César M. Lorenzo: Los anarquistas españoles y el poder, 1868-1969, Ruedo ibérico, París, 1972.

26. Los Consejos obreros es una de las formas para evitar la burocracia. Véase los trabajos de Isaac Deutscher: «Las raíces de la burocracia» Cuadernos Anagrama, así como Ernest Mandel: «La burocracia» Cuadernos de Formación Polílica. 1. Y, sobre todo. Ernest Mandel: «Contrôle ouvrier. Conseils ouvriers, Autogestion,» Maspero, París, 1973.

miércoles, 2 de junio de 2010

actividad en Volnitza


Compañer@s y Amig@s, tenemos el agrado de invitarles para este viernes 4 de junio en Volnitza. En esta ocación tendremos presentaciones de hip hop, y algunas sorpresas de lo más entretenidas. Como siempre el micrófono quedará abierto para quien quiera compartir sus creaciones. La entrada es liberada, tendremos nuestro plato típico de la casa: PIZZA vegetariana y vegana y también bebestibles. Habrá feria libertaria y como siempre, el mejor ambiente libertario de los últimos tiempos. Cada día estamos arreglando la casa, por lo que si te gustó venir a las sesiones de trova, esta vez te gustará aún más. Nos vemos!!




domingo, 30 de mayo de 2010

Bombazo en iglesia de Vitacura

Todos los medios de comunicación han tomado en cuenta el hecho. Sin embargo, ningún medio excepto Chilevisión lo ha ligado al movimiento anarquista insurrecionalista, mientras aún se investigan los hechos y los autores de los mismos .

Actualizacion: Tuvo que salir Hinzpeter para que la versión anti-anarquista tuviera mayor sustento para todos los mass medias


24horas


Meganoticias


Chilevisión



En otro ámbito, el portal HOMMODOLARS, no contiene información sobre aquel acontecimiento. No obstante, nos informa sobre la puesta de bombas de ruidos en Santa Cruz- VI región:

lunes, 24 de mayo de 2010

A un año de la muerte de Mauricio Morales

(llegado al correo de R.A.P-M.A.S.A (movimiento anárquico por el socialismo y la autogestión) por los compañeros de la Sacco y Vanzetti, de las que hemos seleccionado una parte. Se puede leer completo en: http://okupasaccoyvanzetti.blogspot.com/2010/05/un-ano-la-memoria-como-un-narma.html

DE NOSOTRXS

*******************

22 de mayo de 2009…viste las noticias?, supiste?. Murió un hombre por una bomba, no se más, si averiguo algo te cuento.

Tiempo

Creo que iba en bicicleta, algo así salió en la tele, parece que es un compañero, que la bomba la llevaba él.

Salieron recién imágenes horribles. Una bicicleta negra hecha mierda, unas mangas de chaqueta sobre un árbol. Dicen que murió instantáneamente. Que cagada. Era un compañero, ya no hay duda. No han dado su nombre todavía. Lo describen como joven medio punk. Lo conoceremos?, qué hacemos?...hay algo que podamos hacer?....

Tiempo

Está saliendo la noticia a cada rato, parece que iba para la escuela de gendarmería, ese lugar aprenden a encerrar la libertad, a poner candados y rejas sobre la vida toda….

Esto se va a transformar en una cacería de brujas, se va a poner fea la cosa.

Tiempo

Vamos a ir a cargar con plata los teléfonos, te contacto de nuevo si se algo más.

Tenemos el pecho apretado, me avisaron que conocíamos al compa, venía para acá, nos ayudaba con los libros, era un asiduo lector. Seguro que lo conoces también.

Tiempo

Hace tiempo ya que la prensa escupe contra las okupaciones, hace un buen tiempo que nos ligan a las acciones directas. No soportan que existan espacios que desafíen las lógicas del poder. Espacios y personas cuyo anhelo es revolucionar la vida entera.

Seguro que vienen para acá. Pase lo que pase recuerda que te queremos mucho. No te sientas culpable por no estar justo hoy acá, son cosas que pasan. Estemos donde estemos seguiremos de pie, sin agachar la cabeza frente a ningún gobierno.

Hoy lo importante es buscar como ayudar, seguro dirán cientos de mentiras contra el compañero. Es la solidaridad quien hoy debe cobrar protagonismo.

Tiempo

Salió la foto del compa en las noticias, no la pude ver porque justo los gatos estaban peleando, están muy alterados, también sienten toda la tensión. Por eso los sacamos de la casa, para protegerlos.

Tiempo

Empezaron a allanar las casas. Pasaron a avisarnos que entraron a cueto, en cosa de minutos ya estaban en la idea, también afuera ya están apostados los pacos, cortaron la calle..ya llegan.

Afuera se van juntando compañeros, hermanos y hermanas que quieren apoyar.

El sol nos va quemando…hay mucha gente afuera, viene avanzando la repre, enfurecida porque golpearon a sus amigos de la prensa. Pasó el guanaco mojando y persiguiendo a compas.

Si estuvieras acá estarías furioso y herido como nosotros. Seguro ya te habrías tirado al cuello de los mercenarios.

Tiempo

Es de noche y hace mucho frío, los pacos se fueron y nadie entiende bien por qué. Las noticias se llenan de estupideces, entrevistan a unos supuestos compañeros de él, en la escena más pauteada y burda. Un show que solo pretende ridiculizar al compañero muerto, un simulacro de oponentes a la autoridad, que solo repiten el guión que fue redactado por un imbécil de turno.

Afuera hay mucha gente, la vemos desde el techo, nuestro puesto de vigilancia permanente en este día de mierda.

Afuera hay mucho dolor, dolor y rabia, nosotros no podemos llorar. Para bien o para mal. Es tanta la adrenalina y el estado de alerta tan profundo que ni cansancio tenemos.

Hicieron fuego para cocinar. Que bueno que esos compas están afuera, así no se siente tanta soledad.

De la casa no nos vamos, eso está claro.

Tiempo

Volvieron los pacos y cargaron contra los compañeros de afuera. A nosotros nos tocó agua y gas dentro de la casa, pero a los compas los persiguen por todo el barrio.

Desde el techo vamos sintiendo los gritos de pelea, escuchamos los ruidos de cosas quebrándose por todos lados. Los pacos intentan entrar por las casas vecinas. No los dejan. El delirante de al lado está calladito. ¿cómo que cuál delirante?, ese que es traficante y tiene tratos con los pacos….ese se encerró en su casa, más le vale.

Las barricadas se van encendiendo por el barrio desde Matucana a San Pablo, la plaza brasil y la alameda.

Espero que el compa muerto no haya sufrido. Me dijeron que tenía una ancha sonrisa, como la tuya imagino. Han aparecido algunos de sus escritos, era anticarcelario, de esos completos y hasta el final. Que pérdida más grande.

Que noche tan larga, cargada de malos augurios.

Tiempo

Son poco más de las 5 de la mañana, tenemos el cuerpo rígido y pesado como roca. Recién se fueron los pacos. Afuera las barricadas siguen ardiendo. Algunos compañeros se acercan, hay como 20 hermanos detenidos. Algunos muy golpeados, vamos a ir a la audiencia a acompañarlos en ese horrible momento, donde intentarán denigrarlos a toda costa.

El barrio quedó rayado entero en memoria del compañero que ya no está. No alcanzan las palabras para describir el dolor que se siente. Todas quedan cortas. Optó por un camino y siguió hasta las consecuencias más terribles. Oponerse a toda forma de poder tiene un precio muy alto, estamos seguros que sabía eso en plenitud, estamos seguros que jamás quiso estos momentos para todos.

Mañana es el funeral. Aún no podemos llorar, tenemos el corazón endurecido, escondido tras una coraza.

Si alcanzas a llegar busca la dirección en Internet. Ten cuidado porque las policías andan como sabuesos, inyectados de odio.

Nos vemos allá…

Tiempo

Te perdiste para llegar?, si, era un poco enredado. Por si no has visto las fotos te cuento que llegó mucha gente, entre todos nos cuidamos y acompañamos al compa hasta el cementerio. El ataúd decía “ni dios ni amo”, esa frase que a ti te identifica tanto.

Fue horrible ver bajar el cajón a esa fosa de cemento, creí que no iba a soportarlo…estamos seguros de que el compa hubiese preferido fundirse con un bosque milenario…hasta en la muerte el poder mete su cola y nos obliga a ritos que nos son ajenos. Hasta por la muerte hay que pagar y amarrarse al engranaje económico.

Tiempo

Te escribo cortito. Mira la prensa. Detuvieron a un compañero de la idea, Cristian Cancino, dicen que tenía pólvora debajo del colchón, alguien se cree eso????. Le quieren cargar varios ataques pasados. La cacería va desplegando sus mortíferas alas, cuidado de quien se vea aprisionado en ellas.

Tiempo

Van corriendo muchos saludos y reflexiones sobre el compañero. A la par que corren insultos, que fácil es escupir protegidos tras la pantalla de un computador, condenarlo y burlarse del accionar que le costó la vida, mientras miran complacientemente la violencia cotidiana, el abuso y la explotación, derivados permanentes de toda autoridad.

Burlándose de la entrega de un compañero se separan inmediatamente los caminos.

Sacamos la voz desde el primer día para defender su memoria, eso lo haremos siempre, ante quien sea y cueste lo que cueste.

Tiempo

Muchas acciones se han hecho para expresar amor y rabia. Diferentes herramientas se han utilizado. Las fronteras se traspasaron como montañas de papel, se va regando el suelo de diferentes tierras con memoria insurrecta, que no acepta el silencio como forma de homenaje. Quizá porque el silencio se parece demasiado a la amnesia. Y si se derramó sangre que buscaba libertad, lo que menos puede existir es el olvido, sería imperdonable…

Tiempo

Hoy vi un afiche en alusión al compañero, fue una emoción gigante. En momentos donde su solo apodo parece contagiar la cárcel. Punki le decían…un punki hermano de Di Giovanni.

Tiempo

La prensa nos tiene bajo la lupa, somos los responsables de cualquier invento, acusados y condenados en un solo tiraje, una vulgar comedia que se repite incansablemente.

Cristian sigue preso. Descargan sobre él todo el rencor por el hecho de que sigan existiendo quienes no se alinean con el poderoso de turno, quienes no quieren acuerdos ni concesiones de vergüenza.

Tiempo

Esta carta va cargada de frustración. Buscan a Diego para detenerlo. Su madre llamó a carabineros dando la alerta sobre el hallazgo de un bolso con material sospechoso. Lo puedes creer?, su propia madre lo entrega a los mercenarios . Su foto comienza a circular por los diarios, cual viejo oeste pronto ofrecerán una recompensa. Ahora resulta ser el cabecilla de todo el mal del universo. Que patético guión, ya desgastado de tanto uso.

Trata de venir pronto, te extrañamos.

Tiempo

Te escribo hoy con rabia, con impotencia. Ayer asistimos a una detención televisada. Un grupo de estudiantes de la academia salió a la calle en memoria de todos los caídos, en la calle se enfrascaron en una pelea con un miembro de la policía de investigaciones y luego viene el desfile de imágenes por televisión, el arrebato policial, en una dimensión obscena. Casi todo el personal de la brigada de homicidios disparando contra un grupo de estudiantes….locos a sueldo, jalados de irracionalidad, borrachos de poder. Las fotografías resumen el monopolio de la violencia. Ellos disparan y es paz social, los jóvenes responden y es violencia. Cuando las terminologías las maneja el enemigo el debate se vuelve sordo y sin sentido.

Dos estudiantes fueron detenidos, involucrados por los guardias en una supuesta agresión con arma de fuego. Testigos sin rostro ni identidad, señalan a uno de los estudiantes como el responsable de inexistentes disparos contra los detectives. Los detienen por pensar y vivir bajo valores anárquicos, eso es todo, no hay màs. La prensa los devora y engulle, se llaman Pablo y Matías y su caso pinta negro como la noche.

Tiempo

Muchos compañeros en prisión se han dado el tiempo para escribir sobre el hecho de morir enfrentando a la autoridad. De distintas tendencias y visiones, más o menos fraternos. Creemos que todo es un aporte cuando no se propone lanzar a la hoguera de la condena a quien hoy no puede explicarnos con sus palabras que fue lo que ocurrió: infortunio o error. Cualquiera de los dos caminos nos ha envuelto en una bruma de dolor, rabia y angustia.

Que tanta pericia hemos tenido para superar los obstáculos, creo que aún para encontrar esa respuesta no esta dicha la última palabra. La muerte es un desafío de largo aliento, sobrevivimos, pero aún no sabemos a qué costo, ni cuanto de nosotros se murió también.

Tiempo.

Pronto serán las elecciones, el movimiento en el barrio ha sido opresivo. Por la prensa piden nuestra masacre, solo les falta jugar al tiro al blanco. Seguimos con nuestras actividades, pero concientes que llegarán.

Tiempo.

Imagino que supiste. Ayer nos invadieron. Llegaron como a las 6 de la mañana. Los recibimos concientes del complicado escenario. Nos golpearon y propusieron humillar. Lo primero lo lograron, lo segundo no lo lograrán jamás.

Rompieron todo, por poco nos destruyen la biblioteca, como en los viejos tiempos hicieron una pila de libros, de seguro los querían quemar, dudo que quisieran ponerse a leer.

Nos tuvieron todo el día encerrados en su cuartel. Todo escrito referente al compañero sin dios ni amo nos fue confiscado, toda carta, dibujo, afiche o canción. Lo quieren borrar del mapa.

Tras 12 horas detenidos y habiéndosenos sacado ADN a la fuerza, nos llevan hasta el centro de justicia, allí, cara a cara con los gendarmes y recibiendo sus golpes pensamos en el compañero que murió, ante estas vejaciones es que se manifestaba, aquí están, frente a nosotros los carceleros.

Un juez decidió soltarnos. Como proceso rutinario resolvió displicente sobre nuestra integridad, sobre nuestro destino.

Se nos acusa de agresión y daño, se nos investiga por conducta terrorista. Título ad hoc sólo a las prácticas del Estado.

Estamos bien en convicciones pero rabiosos por como van los días, en la misma jornada fueron allanadas cinco casas más, tres okupaciones y dos casas particulares. La policía y la prensa posando juntas de la mano en el circo pre-electoral.

Tiempo.

Axel ha preguntado por ti, te extraña. Te acuerdas cuando le regalaste una chaqueta horrible y te la devolvió, podía pasar frío pero estar sin estilo jamás. Recuerdo cuando encontraste en la basura un collage de fotos punk que un hombre despechado había arrojado al basurero. Qué cuadro más horrible! Y lo regalamos en una rifa el 16 de mayo del año pasado. A todos les dije que lo había hecho yo a los 11 años, sólo para reírnos juntos, aparte si no lo regalábamos seguiría en la cocina.

Tiempo.

Salieron a la calle Pablo y Júbilo, los compas de la Academia, que bueno, si quieres enviar saludos escríbeme y los paso, que estén en la calle trae un respiro.

Tiempo.

Salió Cristian. Se vino al suelo la acusación por infracción a la Ley Antiterrorista, igual quedó por tenencia de explosivos, 3 años firmando, un show más largo que el de De La Prida.

Tiempo.

Te acuerdas la mañana en que competíamos por quien se sabía más poemas de Benedetti?, para mí fue ayer… o hace un millón de años, el tiempo hace mucho no es lineal.

“Mi técnica es hablarte y escucharte, construir con palabras un puente indestructible”… hace mucho que no puedo escuchar tu voz. Este proceso ha sido muy duro, el agua se ha agitado, desde lo más profundo hasta la cálida orilla…

Extraño reírnos, cuánto hace ya?... un año… Mauri cuando vienes?, te has puesto flojo para escribir, casi siento que hago un monólogo, informe tras informe y tú no nos dices nada…

Cuéntame de ti, como van las cosas y que locura has hecho para distraer el alma. Sigues con el naturismo?, te aviso que los ratis se llevaron el molinillo en el que molíamos los ocho tipos de granos para hacer las bolitas de sampa. Ese alimento milagroso que tu decías nos garantizaría las vitaminas que necesitábamos…

Te has tatuado más?, cuál fue el último?... el del pecho no?... el ni dios ni amo… punky Mauri… que estúpidos, empezamos a entender todo de golpe, mil imágenes, mil fotografías que ayer estaban rotas y hoy se muestran enteras.

Dónde está tu bici?, ha de estar en el depósito donde acumulan todo lo que han robado de las casas allanadas. Mauri eres tú, tú cuerpo detenido para siempre en ese 22 de mayo.

Vamos gruñón, dime que tengo fiebre y sólo deliro.

Un año… un año de flores negras, un año de esperar un tren que no llega, detenidos en la estación de la ausencia.

Ahora comprendo por qué tan infectadas las heridas, porque para sanar primero hay que aceptar, resignarse a la soledad en una parte del corazón, esa que lleva tu nombre y sale a defenderte siempre, que recibe todas las patadas que van dirigidas a ti.

“Aquí estamos consternados, rabiosos, claro que con el tiempo la plomiza consternación se nos irá pasando, la rabia quedará, se hará más limpia”…

Con los ojos cerrados y en silencio aparece tu recuerdo para darnos un abrazo. Como anhelamos ahora todo lo que se dejó atrás, como quisiéramos escuchar tu risa, alguno de tus chistes, incluso los cochinos y censurables, esos con los que amenazabas desvirtuar cualquier actividad, cuéntanos tu chiste cochino y picante, ese que causaba tanta expectación y solo era el relato de un ají revolcándose en el barro.

Mauri ha pasado un año ….no te vayas muy lejos, quédate aquí entre nosotros, para convertirte en semillas que vayan sembrando tempestad.

“Donde estés si es que estás, aprovecha por fin a respirar tranquilo, a llenarte de cielo los pulmones”….

AGREGAR QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACION BURGUESES ENTREGABAN ASI LA NOTICIA HACE UN AÑO:



El MIL (Movimiento Ibérico de Liberación)




UN PANFLETO HECHO POR LA http://www.okupasaccoyvanzetti.blogspot.com

Descargar aquí de manera completa: http://www.mediafire.com/download.php?mqznnnh5njz

El MIL es un grupo prácticamente desconocido. Cuando es evocado, lo es siempre en términos simplistas y rodeado del mito. Este mito, que le ha sido creado a su pesar tanto por la izquierda como por la historiografía y el periodismo oficiales, se alimenta de las acciones armadas del grupo y especialmente del asesinato de uno de sus miembros, Salvador Puig Antich, por el estado burgués en marzo de 1974 mediante el “garrote vil”. Pero esta mitificación esconde, evidentemente, lo que es más interesante del MIL: las motivaciones de sus acciones, sus aportaciones a la lucha de clases a principios de los 70, su discurso político.

Este artículo no pretende ser más que una presentación general de su teoría y su práctica, con la esperanza de contribuir a rescatar al MIL tanto del olvido como de su caricaturización.

Intentar recuperar la verdadera historia de lo que fue el Movimiento Ibérico de Liberación-Grupos Autónomos de Combate (MILGAC), es mucho más que hacer una crónica detallada de sus acciones de expropiación y de la detención, proceso y asesinato de Salvador Puig Antich. Es mostrar por qué y cómo se formó este grupo, qué propuesta política defendía y la alternativa revolucionaria que ofrecía. Haciéndolo así, se descubre que el MIL no era un grupo anarquista o incluso terrorista de lucha armada, con un mártir recuperado por el sistema, sino un grupo con una propuesta nítidamente diferenciada de la oposición antifranquista, totalmente original en el panorama español de la época, con fuertes raíces teóricas en corrientes revolucionarias de matriz marxista anti-leninista y que se consideraba a sí mismo no como otro grupo político más de la extrema izquierda, sino como un grupo de apoyo al movimiento obrero del momento.

De esta manera, hablar del MIL-GAC exige hablar, sobre todo, de su itinerario político: sólo así se puede descubrir qué había detrás de este grupo de revolucionarios que han pasado de ser considerados, durante el franquismo, como “gángsters”, a convertirse después, simplemente, en “alocados utópicos” o, en el mejor de los casos, en “luchadores antifranquistas”. Para ello, hace falta comenzar a desmontar los mitos.

Estos mitos empezaron a fabricarse pronto, dado que el tema del MIL ha interesado desde la feroz represión que se abatió en septiembre de 1973 sobre sus componentes, muchas publicaciones han abordado aquello. Desgraciadamente, la gran mayoría de una manera doblemente falseadora: primero, por ocuparse no del MIL sino prioritariamente de uno de sus componentes individuales, Puig Antich; segundo, porque el tratamiento dado a estos trabajos se ha centrado sobre todo en los aspectos más despolitizados del tema, buscando el aspecto más sensible (o más morboso) de la cuestión. Como resultado, sabemos hoy mucho sobre las doce últimas horas de Salvador Puig Antich, algo sobre las expropiaciones del MIL, y casi nada sobre la auto-organización de la clase y los grupos de apoyo.

El MIL no fue la invención más o menos exótica de un grupo de jóvenes, ya que sus orígenes están íntimamente ligados con la aparición, en la Barcelona de finales de los años 60, de un movimiento obrero que está rompiendo con las organizaciones de la izquierda e iniciando una marcha hacia la configuración de una autonomía obrera, mediante una tendencia surgida en las Comisiones Obreras C.C.O.O.

Resumiendo mucho todo el proceso, se puede considerar 1970 como el año clave en el itinerario que llevará a la constitución del MIL, que se forma “oficialmente” en Enero de 1971. El grupo se crea básicamente a instancias de Oriol Solé Sugranyes; este revolucionario, ex-militante del PSUC y después del PCE(i), rompe con el stalinismo y evoluciona hacia la autonomía obrera.

Exiliado en Toulouse, consigue unir dos núcleos de personas en torno a un proyecto consistente en la creación de grupos de acción que apoyen las luchas de la clase obrera: por un lado, jóvenes tolosanos provenientes de medios libertarios y dispuestos a pasar a la acción (entre ellos, Jean-Marc Rouillan), y por el otro, en Barcelona, otros jóvenes provenientes de un grupo marxista heterodoxo, Acción Comunista.

Rescatando ideas desde el consejismo, el bordiguismo, el situacionismo y el anarquismo se configura el MIL criticando y combatiendo la acción de los sindicatos y las vanguardias leninistas.

La intervención del MIL para “apoyar” las luchas del movimiento obrero se hará básicamente con dos proyectos paralelos. El primer proyecto son las acciones armadas –teorizadas como “agitación armada”, en contraposición a la “lucha armada”-, que tienen un triple sentido: 1) luchar contra la represión, 2) auto-financiarse y, si se puede, financiar las luchas de la clase, y finalmente, 3) mostrar al movimiento obrero que el nivel de violencia que se puede ejercer contra el estado burgués es más grande de lo que es percibido subjetivamente por los trabajadores.

El segundo proyecto es la difusión masiva de literatura revolucionaria anticapitalista –básicamente marxista- en el proyecto llamado “biblioteca socialista” y que tomará cuerpo finalmente con la creación de unas ediciones más adelante, en 1973, llamadas significativamente “Ediciones Mayo 37”, reivindicando la última insurrección proletaria en la guerra civil española. Hacia la segunda mitad de 1972, el MIL decide pasar seriamente a la acción, firmando sus acciones como MIL-GAC (Movimiento Ibérico de Liberación-Grupos Autónomos de Combate). A pesar de que Oriol Solé está en estos momentos en la cárcel en Francia, el grupo crece (entra en esta época, entre otros, Puig Antich) y las acciones armadas –básicamente atracos a bancos y también “recuperaciones de material” (material de impresión, documentación…)- se disparan, posibilitando el fortalecimiento de la infraestructura, además de contactos con otros grupos en diversos lugares y el cercano paso al establecimiento de las ediciones, una vez robada una imprenta en Toulouse, operación que hizo falta hacer dos veces.

Tras un acuerdo se autodisuelve el MIL para facilitar las actuaciones separadas de la agitación armada y las ediciones de libros, haciendo una critica a las dinámicas de la organización formal. Apenas un mes de autodisuelto el grupo Salvador Puig, Oriol Solé y José Luis Pons son detenidos. Posteriormente se crean los GARI (Grupos de Accion Revolucionaria Internacionalista) dedicados a la solidaridad internacional con los compañeros encarcelados.

El 2 de marzo de 1974 Salvador Puig Antich es ejecutado mediante el garrote vil en España, Oriol Solé muere tras fugarse de la cárcel de Segovia y José Luis Pons Llobet fue condenado a casi sesenta años de prisión.
Hemos usado una sola parte; Ya que es un buen resumen de lo que fue el MIL-GAC, además aprovechamos de recordar el Mayo del 37 y sus discípulos directos.

domingo, 23 de mayo de 2010

LA CUESTIÓN DE LA ORGANIZACIÓN PARA LA I.S. GUY DEBORD


LA CUESTIÓN DE LA ORGANIZACIÓN PARA LA I.S.
GUY DEBORD


Publicado originalmente en Internationale Situationiste # 12, Sept. 1969, traducción de Juan Fonseca publicada en DEBATE LIBERTARIO 2 - Serie Acción directa - Campo Abierto Ediciones Primera edición: mayo 1977
-------------------------------------------------------------------------------------------------

1.- Todo lo que se conoce hasta ahora de la I.S. pertenece a una época que venturosamente ha acabado (puede decirse con más precisión que era la "segunda época", si se cuenta como una primera la actividad centrada sobre la superación del arte, en 1957-1962).

2.- Las nuevas tendencias revolucionarias de la sociedad actual, aunque sean todavía débiles y confusas, ya no están relegadas a una marginación clandestina: este año hacen acto de presencia en la calle.

3.- Paralelamente, la I.S. ha salido del silencio; y debe -obrando con estrategia- explotar ahora esta abertura. No puede evitarse la boga, aquí y allá, del término "situacionista". Debemos actuar de modo que este fenómeno (normal) nos sirva más que nos perjudique. "Lo que nos sirve", a mis ojos no se diferencia de lo que sirve para unificar y radicalizar las luchas dispersas. Esta es la tarea de la I.S. en tanto que organización. Aparte de lo anterior, el término "situacionista" podría designar vagamente una determinada época del pensamiento crítica (bastante bien está ya con haberlo iniciado) pero a la cual nadie está vinculado más que por lo que hace personalmente, sin referencia a una comunidad organizacional. Aunque mientras dicha comunidad exista, deberá conseguir distinguirse de quien habla de ella sin ser ella.

4.- Cabe decir, en cuanto a las labores en que nos hemos reconocido anteriormente, que actualmente es necesario poner el acento menos sobre la elaboración teórica, que debe continuar, que sobre su comunicación esencialmente sobre la unión práctica con lo que surge (aumentando ahí rápidamente nuestras posibilidades de intervención, de crítica, de apoyo ejemplar).

5.- El movimiento que comienza a duras penas es el comienzo de nuestra victoria (es decir, la victoria de lo que sosteníamos y demostrábamos desde hace varios años). Pero esta victoria no debe ser capitalizada por nosotros (cada afirmación de un momento de la crítica revolucionaria, en este sentido, reclama ya -al nivel en que se encuentra- la exigencia de que toda organización coherente avanzada sepa perderse en la sociedad revolucionaria). En las corrientes subversivas actuales y próximas, hay mucho que criticar. No sería nada elegante que nosotros hiciésemos esta necesaria crítica dejando a la I.S. por encima de la misma.

6.- La I.S. debe ahora demostrar su eficacia en un período ulterior de la actividad revolucionaria o bien desaparecer.

7.- Para tener posibilidades de alcanzar tal eficacia, hace falta ver y declarar algunas verdades sobre la I.S., que evidentemente eran ya verdaderas de antemano. Pero en el período actual en que este "verdadero se verifica", ha venido a ser urgente precisarlo.

8.- Como la I.S. nunca fue considerada por nosotros como un fin, sino como un momento de una actividad histórica, la fuerza de las cosas nos obliga ahora a demostrarlo. La "coherencia" de la I.S. alude a la relación, tendente a la coherencia, entre todas nuestras tesis formuladas, entre ellas y nuestra acción; de ahí nuestra solidaridad para las cuestiones (muchas, no todas) en que cualquiera de nosotros debe comprometer la responsabilidad de los otros. Esto no puede ser una garantía absoluta para nadie que se reputase como que había adquirido también nuestras bases teóricas que sacase automáticamente de ellas la buena conducta indiscutible. Ni la exigencia (mucho menos el reconocimiento) de una excelencia igual de todos sobre todas las cuestiones o actuaciones.

9.- La coherencia se adquiere y se verifica mediante la participación igualitaria en el conjunto de una práctica común, que a la vez descubra los defectos y aporte los remedios. Esta práctica exige reuniones formales, que suspendan las decisiones, la transmisión de todas las informaciones, el examen de todas las faltas constatadas.

10.- Dicha práctica requiere en estos momentos más participantes en la I.S., tomados entre quienes confirmen su coherencia y demuestren sus capacidades. El pequeño número, bastante injustamente seleccionado hasta ahora, ha sido causa y consecuencia de una sobreestimación ridícula concedida "oficialmente" a todos los miembros de la I.S. por el mero hecho de que lo sean, aún cuando muchos no hubiesen probado en absoluto capacidades mínimas reales (veánse las exclusiones desde hace un año, garnautimas o inglesas). Esa limitación numérica pseudocualitativa aumenta exageradamente la importancia de toda disputa particular, al mismo tiempo que la suscita.

11.- Un producto directo de esta ilusión selectiva, en el exterior, ha sido el reconocimiento mitológico de pseudo-grupos autónomos, situados gloriosamente al nivel de la I.S. cuando no eran más que sus débiles admiradores (por tanto, a la fuerza, a corto plazo sus sucios detractores). Me parece que nosotros no podemos reconocer grupo autónomo sin medio de trabajo práctico autónomo; ni el éxito duradero de un grupo autónomo sin acción unida con los obreros (sin que desde luego caiga por debajo de nuestra "definición mínima de las organizaciones revolucionarias"). Todos los tipos de experiencias recientes han mostrado el confusionismo recuperado del término "anarquista" y creo que debemos oponemos a él por todos los medios.

12.- Estimo que es preciso admitir en la I.S. la posibilidad de tendencias a propósito de diversas preocupaciones u opciones tácticas, a condición de que no sean puestas en cuestión nuestras bases generales. Es preciso, igualmente, ir hacia una completa autonomía práctica de los grupos nacionales, a medida que ellos sepan constituirse realmente.

13.- Al contrario de las costumbres de los excluidos que, en 1966, pretendían alcanzar - inactivadamente- en la I.S. una realización total de la trasnparencia y de la amistad (se estaba casi hastiado de criticar su fastidiosa compañía), y que consiguientemente deban rienda suelta en secreto a los celos más estúpidos, bulos indignos de escuela primaria, complots tan ignomiosos como irracionales, sólo debemos no admitir entre nosotros relaciones históricas (una confianza crítica, el conocimiento de las posibilidades o limitaciones de cada uno), pero sobre la base de la lealtad fundamental que exige el proyecto revolucionario que se definió desde hace más de un siglo.

14.- Nosotros no tenemos derecho a equivocamos en la ruptura. Deberemos equivocarnos aún en la adhesión -con más o menos frecuencia: las exclusiones no han marcado casi nunca un progreso teórico de la I.S. (no descubríamos en dichas ocasiones una definición más precisa de lo que es inaceptable- lo sorprendente del garnautismo se refiere justamente que era una excepción a tal regla). Las exclusiones han respondido casi siempre a presiones objetivas que las condiciones existentes reservan a nuestra acción: esto corre el peligro por tanto de reproducirse a niveles más elevados. Los "nahismos" de todas clases, podrían renacer; de lo único que se trata empero es de estar en disposición de destruirlos.

15.- Para concordar la forma de este debate con lo que yo creo que debe ser su contenido propongo que este texto sea comunicado a determinados camaradas próximos a la I.S. o susceptibles de formar parte de ella, y que solicitemos su opinión sobre esta cuestión.

lunes, 26 de abril de 2010

El problema del poder y la revolución



El problema del poder en la revolución

Andreu Nin


Conferencia de Andreu Nin de 25 de abril de 1937 en el Principal Palace de Barcelona. Publicamos la reseña de dicha conferencia aparecida en La Batalla, diario del POUM.

El problema del poder, empezó diciendo el camarada Nin, es fundamental en todas las revoluciones, que no son sino luchas por el poder. De la actitud que se adopte ante este dependerá que la revolución triunfe o fracase. El marxismo tiene su concepción doctrinal sobre el problema del poder, pero es un error enfocar la cuestión desde un punto de vista demasiado esquemático. Porque el marxismo no es un dogma, sino un método de acción. La táctica es variable como lo es la realidad.

Las fórmulas de la revolución rusa aplicadas de una manera mecánica nos llevarían al fracaso. Del marxismo de la revolución rusa hay que recoger, no la letra, sino el espíritu, su experiencia. Sin la experiencia de la “Commune”, Lenin no habría triunfado.

Entre la revolución rusa y nuestra revolución hay analogías y divergencias que conviene recoger y señalar. La principal analogía está en que tanto en Rusia como en España no se había realizado la revolución democrática. La experiencia ha demostrado que hoy esta revolución sólo puede realizarla el proletariado, incapaz de realizar la burguesía su propia revolución.

Combatir al reformismo es combatir a la burguesía

Otra analogía es la lucha que nosotros, al igual que los bolcheviques rusos, tenemos que desarrollar contra el reformismo. En ciertos sectores primarios del movimiento obrero florece el mito sentimental y abstracto de la unidad. ¿Por qué -se preguntan ingenuamente- nos combatimos entre nosotros? También lo preguntan nuestros reformistas, que olvidan que el leninismo se forjó precisamente en lucha a muerte contra el reformismo. Es fácil combatir de frente a la burguesía. Pero la burguesía se infiltra en el movimiento obrero para atacarlo por la espalda. Al combatir el reformismo, no hacemos otra cosa que combatir a la burguesía.

Esta lucha contra el reformismo es necesaria, inevitable.

La unidad, a cambio de renunciar a la lucha contra el reformismo, sería una unidad regresiva.

El enemigo, tanto en Rusia como en España, es el reformismo, pero los reformistas rusos de 1917 eran más revolucionarios que nuestros reformistas. Nunca se llegó a una defensa tan desvergonzada de los intereses de la burguesía
como la que realizan el PSUC y el Partido Comunista. Hoy tenemos que luchar contra un reformismo más potente que el de los mencheviques y el de los socialistas revolucionarios. Porque en una situación eminentemente revolucionaria nuestros reformistas se encuentran apoyados por el Estado que
en 1917 venció a los reformistas rusos.

Se quiere transformar la guerra civil en guerra imperialista

Los bolcheviques combatían a los reformistas, por su actitud ante el problema de la guerra, en el que sostenían la necesidad de continuar la guerra al servicio de un grupo imperialista. Los reformistas de nuestro país, en el problema de
la guerra, quieren hacer triunfar asimismo los intereses del imperialismo franco-inglés. Pero en este punto existe una fundamental diferencia entre la situación rusa y la española. Entonces, la guerra imperialista se transformó en guerra civil. Hoy se quiere transformar la guerra civil en guerra imperialista. Otra diferencia además. En 1917 se produjo en toda Europa una situación revolucionaria. Hoy estamos rodeados de regímenes fascistas ya consolidados. Esto impone métodos distintos.

En Rusia, los bolcheviques tuvieron que luchar contra los reformistas, pero además contra los partidos de la gran burguesía: los «cadetes». Aquí, en cambio, el 19 de julio, desaparecieron los partidos de la gran burguesía. ¿Pero es que
por ello las clases que estos partidos representaban han renunciado a la defensa de sus intereses?

Cuando una clase no encuentra el órgano de expresión que le es propio, lo busca en otros organismos. Las clases no desaparecen de un plumazo. Y es por esto que los de la Lliga, de la CEDA, de los radicales, no tienen el carnet del PSUC y esto no es una frase demagógica, sino que es una realidad. Los programas del PSUC y el PC traducen los intereses de las clases explotadoras, en la situación presente.

Tenemos una tradición de democracia obrera

En Rusia no había tradición democrática. No existía una tradición de organización y de lucha en el proletariado. Nosotros contamos con ella. Tenemos sindicatos, partidos, publicaciones. Un sistema de democracia obrera.

Se comprende, pues, que en Rusia los soviets alcanzaran la importancia que tuvieron. El proletariado no tenía sus organizaciones propias. Los soviets fueron una creación espontánea que en 1905 y en 1917 tomaron carácter político.

Nuestro proletariado tenía ya sus sindicatos, sus partidos, sus organizaciones propias. Por esto, los soviets no han surgido entre nosotros.

En Rusia, y esto es otra diferencia a señalar, el anarquismo no tenía arraigo entre las masas. Aquí tiene una influencia enorme. El anarquismo en Rusia era un movimiento de intelectuales pequeño-burgueses. Aquí, el anarquismo, es un movimiento de masas.

El anarquismo es el castigo que sufre el movimiento obrero por los pecados oportunistas. Los obreros han seguido a ]os anarquistas porque veían representados en ellos al espíritu revolucionario de su clase, que no encontraban, en cambio, en el socialismo reformista. Si en lugar del Partido Socialista hubiese existido en España un partido bolchevique, el anarquismo no habría arraigado.

Mil veces más cerca de la FAI que del PSUC

La existencia de un movimiento obrero de influencia anarquista plantea problemas nuevos, tácticas diferentes a las seguidas en Rusia. La CNT es una organización potencialmente revolucionaria, a pesar de sus prejuicios, de sus concepciones erróneas. Nosotros estamos mil veces más cerca de los militantes de la FAI, que no son marxistas pero que son revolucionarios, que de los del PSUC que se dicen marxistas pero que no son revolucionarios. El problema está en que el instinto revolucionario de la CNT se convierta en conciencia revolucionaria, en que el heroísmo de sus masas se convierta en una política coherente.

Las vacilaciones de la CNT son debidas a que le falta una teoría del poder. Ante la realidad revolucionaria, su doctrina les ha fallado. No han sabido qué hacer cuando el proletariado estaba en la calle con las armas en la mano. El anarquismo gobierna, pero no tiene el poder.

En Cataluña, el 19 de julio se hunde el poder burgués, se disuelve el aparato estatal de la burguesía. El único poder era el del proletariado en armas. Entonces, ante aquella situación, dijimos nosotros: ¿Qué es esto sino la dictadura del proletariado? Esta era la tendencia general del movimiento. El proletariado entonces era el único poder. Pero aquella situación había que llevarla hasta sus ultimas consecuencias. Aquella situación en la calle precisaba una base jurídica. Existían las condiciones objetivas para el poder obrero. Bastaba sólo que el proletariado hubiese dicho: quiero gobernar, y
hubiese gobernado.

Las armas son el problema fundamental del poder

Hoy continuamos aún en esta posibilidad, si bien se han perdido posiciones. El problema fundamental del poder es el de las armas. Y las armas siguen estando en las manos de las masas trabajadoras. Es por esto que se pretende desarmar al proletariado. La burguesía francesa, después de cada revolución, que realizaba a su servicio el proletariado, tenía una única obsesión: la de desarmarlo. Así lo señaló ya Engels. Comorera, en este sentido, no constituye, pues, una novedad.

La burguesía no puede directamente pedir el desarme de la clase trabajadora. Es por esta razón que son los reformistas quienes, en su nombre, lo piden y lo propugnan. El poder es la organización armada de una clase. Las armas no pueden, pues, ser abandonadas por los obreros.

No basta con que el proletariado tenga en sus manos los organismos económicos, las tierras, las fábricas, etc. No hemos de olvidar la experiencia de Italia en septiembre del año 1920. Los obreros se apoderaron de las fábricas. Según el punto de vista anarquista, la revolución ya estaba hecha. Pero la burguesía siguió teniendo el poder en sus manos. El movimiento obrero fue vencido y aquella derrota posibilitó el triunfo del fascismo. El proletariado no destruyó el Estado burgués y sus instrumentos de coerción.

Nosotros también somos antiestatales. Pero entendemos que si la clase obrera quiere emanciparse ha de crear su mecanismo estatal contra la burguesía. El Estado sirve para oprimir a alguien. Cuando la burguesía haya dejado de existir, el Estado desaparecerá por sí solo porque no será necesario. El gobierno de los hombres será sustituido por la administración de las cosas. Los anarquistas han transigido y han colaborado en los gobiernos. Si han colaborado ya en un gobierno, que no colaboren con la burguesía, sino con el proletariado revolucionario. Si van al gobierno, que sea un gobierno obrero y campesino.

Los órganos del nuevo poder

Hay que crear los nuevos órganos de poder. La revolución no puede acabar otra vez en la república burguesa. Nosotros desde el primer momento lanzamos nuestra consigna: Disolución del Parlamento. Convocatoria de una asamblea de obreros, campesinos y combatientes. Existían los sindicatos obreros. Y era a través de ellos que debía elegir se la nueva asamblea.

Esto no estaba en contradicción con nuestra colaboración en el Consejo de la Generalidad. Colaboramos en él conservando nuestra independencia de partido revolucionario. Esto nos permitió propagar nuestras posiciones y no aislarnos de las masas, que no hubieran comprendido una actitud de no colaboración. Aquel gobierno tenían una mayoría obrera y un programa socialista.

La crisis posterior demostró que éramos un elemento extraño en aquel gobierno. La CNT no comprendió el alcance político contrarrevolucionario de nuestra eliminación. Éramos un obstáculo a la contrarrevolución. Decíamos a los camaradas de la FAI: «Hoy se dispara contra nosotros. Mañana será contra vosotros». Los hechos, una vez más, nos han dado la razón.

¿Por qué los gobiernos no gobiernan?

Se suceden las crisis, que no se solucionan. Se pide un gobierno que gobierne. ¿Por qué los gobiernos no gobiernan? Eso es lo que hay que preguntar. Sólo el gobierno de la clase trabajadora será un gobierno fuerte. Si la CNT sigue haciendo concesiones, llegará día que habrá un gobierno que gobierne. Pero será gobierno de la burguesía. Los gobiernos no gobiernan porque no responden al anhelo de las masas.

La crisis de la Generalidad, que duró dieciocho días, se ha resuelto oficialmente. Pero la crisis sigue en pie. El día antes de crearse el nuevo gobierno, las organizaciones adoptaban posiciones intransigentes. Nadie sabe a qué precio se ha formado el nuevo gobierno. Solidaridad Obrera no ha dicho en qué condiciones se ha formado el nuevo gobierno, cuál será su política. La diplomacia secreta no pueden tolerarla los obreros. Los dirigentes de la CNT no pueden actuar por cuenta propia. Las discrepancias que existian sobre la política del orden público, del Ejército, de la depuración de los cuerpos armados, del funcionamiento de las consejerías. ¿Qué hay de estas cuestiones? Nada se sabe. Se celebran consejos de trámite y nada se dice de la política a seguir. Y eso no puede continuar. Hay que hablar claramente a la clase trabajadora. Si se han hecho concesiones, que se diga. pero lo que sucede es que no hay tal solución de la crisis. No era un problema de carteras lo que estaba planteado. Lo que estaba, y sigue planteado, es una lucha a muerte entre la revolución y la contrarrevolución. Lo que hay que saber es qué clase ha de gobernar: si la burguesía o el proletariado.

La clase obrera aún puede tomar el poder sin recurrir a la violencia. Lanzando un puntapié a los consejeros burgueses. Que la clase obrera no desvalorice su potencialidad. Si quiere, puede serlo todo. No ha de perder la confianza en sí
misma. Pero las circunstancias no se repiten. La contrarrevolución avanza. Y entonces, la clase obrera tendrá que tomar violentamente el poder.

Unidad, pero para hacer la revolución

Se ha publicado un documento firmado entre la CNT y la UGT sobre el primero de Mayo. Es un documento lleno de vaguedades, sin ninguna afirmación revolucionaria concreta. La CNT se mueve bajo el influjo de las cosas externas. La Alianza Obrera Revolucionaria la entiende como una alianza entre la UGT y la CNT. Pero el problema fundamental está en la orientación de la unidad obrera, en el porqué nos unimos. Y lo que interesa no es una unidad hecha de vaguedades y tópicos reformistas, sino el frente obrero revolucionario. Que se unan los elementos revolucionarios: el POUM, la CNT y la FAI.

El proletariado internacional, envenenado por el Frente Popular, indica que ha perdido la fe en sus propios destinos. Si en España triunfa la clase obrera, el movimiento obrero internacional se pondrá nuevamente en pie. Pero para esto
precisa que llevemos hasta el fin nuestra Revolución proletaria.

Un congreso y un gobierno de las masas trabajadoras

¿Cuál ha de ser la tarea fundamental del Frente Obrero Revolucionario? Convocar y reunir el Congreso de delegados de los sindicatos, de los campesinos y de las unidades combatientes, que establezcan las bases de la nueva sociedad, y de la que nazca el nuevo gobierno obrero y campesino, el gobierno de la victoria y de la revolución. No un gobierno burocrático, no el gobierno de un partido, sino el gobierno de la democracia obrera. Como en la «Commune» de París, que era el ideal de Lenin, que no tiene nada de común con el engendro burocrático creado después de su muerte. Un gobierno elegido por las masas trabajadoras en el cual todos los funcionarios sean revocables y cobren sueldos igual que los obreros. Un gobierno que suprima el ejército burgués, la policía burguesa. Que realice la socialización. Que una en sus manos las funciones legislativas y ejecutivas. Sólo este gobierno creará la moral revolucionaria que nos llevará a la victoria militar creando la moral que animaba los ejércitos de la revolución francesa, la moral del Ejército Rojo.

En estas fechas celebramos diversos aniversarios. En 1848, el proletariado francés, escuchando la demagogia democrática, se dejó desarmar. En el mes de junio, los obreros de París, fueron aplastados por la burguesía. Hace veinte años que Lenin regresaba a Rusia, también en pleno idilio democrático, su propio partido. Lenin se alzó contra ello. Todo a los Soviets, dijo. El camino seguido por el proletariado francés en 1848, le condujo a la derrota de junio. Lenin condujo al proletariado ruso a la victoria de octubre. Sigamos su ejemplo. No desarmemos material y políticamente al proletariado. Sigamos el camino de Lenin, el camino de sus tesis de abril.

http://www.fundanin.org/nin1.htm